Opinión. ’50 años defendiendo con criterio la Constitución’. Por Fernando Cuesta

Desde que el Rey comenzó a dirigirse a los españoles, y a todos los que han decidido vivir en nuestro país e incluso a los que nos visitan, a través del mensaje de Navidad, ha transcurrido medio siglo. Cuando habían pasado 34 días desde el fallecimiento del anterior Jefe del Estado, Francisco Franco, el Rey Juan Carlos I, padre del actual monarca, comenzó a dar el mensaje navideño y que a día de hoy se ha convertido en un “clásico” de la democracia. Fue un 24 de diciembre del año 1975 cuando el monarca se dirigió a la nación en el mensaje de Navidad por primera vez. Comenzó esta ‘serie’, que ha pasado la frontera del medio siglo.

Este mensaje navideño está escrito de manera íntegra por la Casa Real, lo que significa que no existe injerencia alguna del gobierno de turno. Podríamos decir que es un discurso muy personal o, lo que es lo mismo, es la valoración del Rey sobre lo que ha sucedido en España en los últimos 365 días. Nadie debe sorprenderse de que las palabras del Rey no se parezcan a un discurso político, porque no es su responsabilidad. Tampoco debe sorprender que no ahorre palabras ni frases sobre algún episodio difícil que a lo largo del año ha sucedido. El papel del Rey no es participar en la política. Su labor está perfectamente regulada a través del mandato constitucional. ‘Sanciona y promulga leyes y es responsable de la convocatoria de elecciones y referendos‘.

Solo ha habido un discurso del Monarca Felipe VI en el que colocó en suspenso su discurso de carácter institucional, para liderar la condena de un intento de golpe de estado, de los independentistas catalanes, que lideraba el prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont. Fue un discurso en defensa de la nación española. Ejerció como un gran Jefe del Estado. Ese día 3 de octubre de 2017 pasará a la historia porque un Rey, Felipe VI, supo hacer frente a los golpistas catalanes. Este año también se ha despertado cierta expectación por conocer el balance que va a realizar del ejercicio que está a punto de finalizar. Pero no se debe esperar que vaya más allá de un discurso protocolario, distinto a lo que hizo el 3 de octubre de 2017 durante el intento de golpe en Cataluña.

España no atraviesa una crisis grave de estabilidad, aunque vamos camino de ello. Tampoco se debe esperar que emplee ni media frase de crítica hacia el gobierno. Solo ‘entre líneas’ se podrá conocer su opinión de la actualidad, aunque suele tener varias interpretaciones. A partir de las 21 horas de esta noche saldremos de dudas. Felipe VI nos felicitará las navidades y conoceremos el balance anual del monarca. Un mensaje que a nadie le dejará indiferente. Ni para aquellos que no lo escuchen porque el eco de las palabras del Rey llega hasta a quienes se ‘tapen los oídos’.