Alemania es el último país que se ha vuelto ‘facha’ en un claro viraje del espectro europeo hacia medidas conservadoras tras los últimos acontecimientos
Europa se ha convertido en ese abuelo al que todos valoran, le aprecian pero del que todos quieren ahora sacar rédito para su beneficio. El nieto porque quiere su paga, los hijos quieren la herencia, y la mujer, que deje de roncar. Todos saben de la bondad y la humanidad del abuelo pero la avaricia humana hace que se quieren ‘aprovechar’ de él de algún modo. Y además, ya nadie quiere escuchar sus ‘batallitas’, que si las conoces son mucho más interesantes que el del resto de la familia juntas. Fue el patriarca, el jefe, el respetado, el auténtico, pero a día de hoy ya parece ser insignificante, viviendo de un pasado que ya no volverá, o sí.
El ‘Viejo Continente’ es así. No fue el primero en existir pero sí el pionero en desarrollar la grandeza del ser humano en todas sus vertientes. Antes de que naciera Jesucristo, los filósofos griegos ya habían hablado de lo terrenal y lo celestial mil veces y el Imperio Romano ya mostraba su fuerza y determinación. En los sucesivos dos mil años, el arte, la cultura, la arquitectura, los descubrimientos, la literatura, la religión, las conquistas del Nuevo Mundo, la evangelización, todo lo bueno tuvo el sello inconfundible de la grandeza europea, los retazos de un Viejo Mundo que parece vivir sus últimos coletazos. Porque en Europa antes se construía, ahora se destruye. Y se destruye desde dentro. Les es molesta, como el ‘yayo’, que ya se ha hartado de soportar una situación que a todas luces es injusta.
Por eso, el ciudadano europeo, que es como el abuelo, que aguanta carros y carretas por el bien común, se ha cansado. Se ha dejado pisotear una y otra vez, le quieren hacer olvidar su esplendoroso pasado y que, por lo general es cristiano, y ya lo dice el Antiguo Testamento, que Dios «es lento a la cólera» (Salmo 103:8) y los cristianos, como estamos hechos a imagen y semejanza del creador, solemos tener esa característica. Pues eso, que tenemos mucha paciencia, demasiada, y hasta que la cosa ‘no se va de madre’ no reaccionamos. Lo contrario a África, que se pegan y lo preguntan. ¿Cobardía? Sí, ¿egoísmo? también. Reaccionamos bien, con demasiada moderación a mi juicio, pero tarde, generalmente cuando los problemas colectivos nos tocan a nuestra puerta. Ahí espabilamos, no hay conciencia colectiva, es el «sálvese quien pueda» y eso no funciona.
Y ese tarde parece que ya es ahora. Porque yo tengo mis serias dudas de que las derechas puedan salvar Europa de la decadencia absoluta que vive a todos los niveles, pero está claro que con la izquierda la destrucción está asegurada y a peor no podemos ir. Hay muchas batallas perdidas por el camino pero quizás la guerra aún se pueda ganar. Vamos hacia el caos total, excepto en los sueldos de estos pseudocomunistas, que aún se busca a alguno que comulgue con lo que dice y sea comunista o socialista de verdad, «de los de tener poco y dar mucho», como bien aseguraba Zapatero el «austero», antes de que le pillaran con una caja fuerte llena de joyas.

¿Quién iba a prever este viraje hacia la derecha de los ciudadanos europeos y españoles? ¿Acaso no les gusta la delincuencia en máximos históricos? ¿La llegada constantes de tercermundistas a nuestra tierra? ¿que haya barrios donde no se puede ni entrar? ¿que los servicios estén colapsados? ¿el auge de los nacionalismos y la fragmentación de los países? ¿el feminismo que divide a hombres y mujeres? ¿que haya habido en España al menos 126 excarcelaciones como consecuencia de las revisiones de condena o 1.233 reducciones de pena?
¿No os parece bien que vuestras hijas no pueden vivir con la tranquilidad que se tenía antes? ¿que un menor de edad se pueda cambiar de sexo? ¿ que haya filoetarras en las instituciones? ¿o que haya campamentos, por ejemplo, el de Bernedo (Álava) donde 15 monitores, casi todo mujeres, estén imputados por prácticas de tinte sexual, como «exhibición obscena ante menores«? ¿en lo económico, el despilfarro de dinero público no te parece bien? ¿que entren 80.000 invasores cruzando la frontera no lo ves bien tampoco?
Incluso los incendios son parte de esta destrucción de España, de su campo, de su pasado, de su historia y de su caída en picado. Pues si no te gusta todo esto eres un ‘facha’ y algunos tendrán el cuajo de señalar tus ideas como extremas. Se nos va a llenar Europa de peligrosos ‘fachas’.


