Las decisiones arbitrales, con expulsión de Huijsen incluida, marcaron un intenso derbi en el que Mourinho sale discutido
El Atlético de Madrid se impuso 2-1 al Real Madrid en un derbi que cambió por completo tras la expulsión de Huijsen al comienzo de la segunda mitad. Grimaldo, de penalti, y Jonathan David marcaron para el Atlético, mientras que Rüdiger recortó distancias en el tramo final.
El derbi madrileño se quedó en el Metropolitano. El Atlético de Madrid derrotó este domingo al Real Madrid por 2-1 en un encuentro intenso, trabado durante muchos minutos y que terminó decantándose del lado rojiblanco tras una acción decisiva al inicio de la segunda parte.
El partido comenzó con más tensión que fútbol. Atlético y Real Madrid midieron mucho sus riesgos durante una primera mitad en la que las ocasiones claras escasearon. Los de Diego Pablo Simeone trataron de incomodar la salida madridista mediante la presión y encontraron especialmente en Giuliano Simeone una vía para atacar por el costado. El Madrid, por su parte, tuvo dificultades para encontrar continuidad en su juego ofensivo.
La primera mitad también dejó polémica. Una entrada del Cuti Romero sobre Bellingham y otra de Kang-in Lee sobre Valverde generaron protestas y debate arbitral. El excolegiado Iturralde González consideró posteriormente que ambas acciones eran merecedoras de expulsión, pero los de Simeone se fueron incomprensiblemente con once al túnel de vestuarios.
No obstante, el encuentro se rompió definitivamente después del descanso. Giuliano volvió a aparecer por la derecha y su incursión terminó con Huijsen cometiendo penalti sobre el argentino. El central madridista vio además la tarjeta roja directa, dejando al conjunto blanco con diez futbolistas. Alejandro Grimaldo asumió la responsabilidad desde los once metros y convirtió el lanzamiento en el minuto 53 para colocar el 1-0.
El golpe fue doble para el Real Madrid. Apenas seis minutos después, Giuliano volvió a resultar determinante. El argentino puso un centro desde la derecha que Jonathan David aprovechó para marcar el segundo tanto rojiblanco y encarrilar el derbi. Era el 2-0 y el Atlético tenía el partido donde quería: por delante en el marcador y con superioridad numérica.
Sin soluciones
José Mourinho intentó recomponer al Real Madrid con cambios, pero su equipo pasó buena parte de la segunda mitad sin encontrar la manera de amenazar seriamente la portería de Oblak. El Atlético administró su ventaja, ganó presencia en el centro del campo con la entrada de Koke y evitó que el conjunto blanco pudiera instalarse con continuidad cerca de su área.
Cuando todo parecía decidido llegó la reacción madridista. Bernardo puso un balón al área y Antonio Rüdiger apareció para marcar el 2-1 en el minuto 89. El tanto dio emoción a los últimos instantes, aunque llegó demasiado tarde para cambiar el desenlace.
El pitido final confirmó una victoria de enorme valor para el Atlético. Los rojiblancos se llevan el primer derbi liguero de la temporada y alcanzan los 16 puntos, mientras que el Real Madrid permanece con 15. El Barcelona, que venció al Sevilla, continúa por delante de ambos.
Más allá del resultado, el derbi deja dos lecturas claras: el Atlético supo aprovechar el momento en el que el partido se puso de su lado y encontró en Giuliano Simeone al futbolista que desequilibró el encuentro; el Real Madrid, en cambio, apenas encontró argumentos para reaccionar después de quedarse con diez.


