Muere un inmigrante en un asentamiento de Ceuta pero se desconoce la causa

Un inmigrante argelino de 55 años ha fallecido este viernes en el asentamiento instalado en las inmediaciones de la playa del Trampolín, en Ceuta, después de desplomarse cuando se encontraba en la zona de las duchas. Los servicios sanitarios acudieron al lugar tras recibir el aviso de otros migrantes e intentaron reanimarlo durante más de veinte minutos, pero finalmente no pudieron recuperar sus constantes vitales. La Policía Nacional ha abierto una investigación y será la autopsia la que determine oficialmente las causas de la muerte.

El hombre, que según las primeras informaciones llevaba varios días encontrándose mal, habría llegado a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio. Fuentes próximas al fallecido han señalado que presentaba problemas de salud y que había estado acompañado por un menor, presuntamente familiar suyo. Los primeros indicios apuntan a que pudo sufrir un infarto, aunque esta hipótesis todavía está pendiente de confirmación forense.

El fallecimiento se produce en uno de los puntos que se han convertido en símbolo de la crisis migratoria que atraviesa Ceuta. Casi dos meses después de la llegada masiva de personas desde Marruecos, cientos de migrantes continúan viviendo en asentamientos improvisados en distintos puntos de la ciudad, pese a los traslados realizados durante las últimas semanas hacia instalaciones habilitadas por las autoridades. En el puerto se ha establecido un campamento temporal con capacidad para miles de personas, pero la presión sobre los recursos de acogida continúa.

La situación en la playa del Trampolín ya había obligado a las autoridades a intervenir para trasladar a parte de las personas que permanecían allí. Sin embargo, el asentamiento no ha desaparecido y continúa concentrando a un elevado número de migrantes. La muerte registrada este viernes vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que permanecen quienes todavía viven fuera de los dispositivos de acogida.

Sin causa aún

El fallecimiento se produce además en un momento en el que la crisis de Ceuta continúa abierta políticamente. La llegada masiva registrada los días 30 y 31 de julio provocó una fuerte presión sobre la ciudad y obligó a habilitar nuevos espacios de alojamiento. Casi dos meses después, la permanencia de personas en asentamientos improvisados evidencia que la situación todavía no ha recuperado la normalidad.

Mientras las autoridades continúan trabajando en el traslado y atención de los migrantes que permanecen en Ceuta, la muerte del hombre en el asentamiento del Trampolín deja nuevamente en primer plano la situación de quienes siguen viviendo en condiciones precarias. La causa exacta del fallecimiento deberá ser determinada por la autopsia.