Las 18 increíbles predicciones de George Orwell en 1984 que hoy son realidades en este mundo distópico

El tiempo pone a cada uno en su lugar y esta época está reflejando con exactitud las increíbles predicciones que hizo el inglés George Orwell, que no pudieron ser más certeras. A veces, la razón o el sentido común dejan paso a algo más grande, a una suerte de visiones que reflejó con mucho tino, especialmente en el libro 1984, pero también en otros como Rebelión en la Granja o La corrupción del lenguaje. Atisbó un futuro donde el poderoso aplastaría al pobre y lo reflejó con una bota pisando una cabeza. A veces, da la sensación de que el sistema se inspiró en el escritor porque sus visiones fueron demasiado reales para ser ignoradas.

Y no es que vayamos hacia esa distopía satánica que dibujó el londinense, sino que estamos completamente inmersos en ella. Si tomáramos como referencia la Biblia, se explicaría con estas palabras: «Hay muchos ciegos guiados por otros ciegos con el riesgo de caer todos en un gran hoyo». Y ya estamos en el hoyo desde hace tiempo; el problema es igual que con el esclavo, que si no es consciente de su situación, no podrá cambiarla porque piensa que es libre. Pero ese mundo ya ha llegado. Algunos miran a China para explicar el principio del mundo globalista esclavizado, otros aseguran que Orwell simplemente vio el futuro de su país, Inglaterra, donde ya nada tiene sentido. La ‘Perfida Albión’ es más pérfida que nunca, si aún tuvieran buena gastronomía o meterereología…

Como ejemplo, un policía paquistaní que no sabe ni hablar bien inglés puede presentarse en tu casa y detenerte porque has escrito algo en redes sociales en contra de las masas de paquistanís que asolan la tierra de Shakespeare. Pero no es lo peor. Recordemos el caso Rotherham, donde una investigación independiente estimó que al menos 1.400 niños habían sido víctimas de explotación sexual entre 1997 y 2013. Las investigaciones posteriores documentaron graves fallos de las instituciones encargadas de protegerlas. No, esto no lo imaginó ni Orwell en la peor de sus pesadillas. La realidad siempre supera a la ficción. Pero tampoco ha ardido Troya con esto, de modo que la normalización de la barbarie también forma parte del plan.

Las predicciones de Orwell en 1984 que hoy sufrimos:

-Neolengua: Lo avisó, el idioma sería instrumentalizado para que los mismos márgenes que engloban el idioma también encerraran ahí el pensamiento, de modo que, como consecuencia, quedaría limitado. «Su labor consiste en destruir palabras. La finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente«. De ahí que se eliminaron palabras y surgieron otras como migrante, cuando siempre había sido inmigrante. O feminismo, que no tiene una réplica clara cuando se invierten los sexos. Otros ejemplos: cambio climático, o que a un ilegal se le llame un irregular; o a un mendigo, persona en situación de exclusión residencial; a un niño travieso, un niño con problemas de conducta, a un negro no se le puede llamar negro, pero a una madre sí persona gestante.

-Doblepensar: Doble moral sin titubear, pensar lo que debe ser o lo que se quiera que sea y no lo que es. Es lo propio de estos tiempos, donde el egoísmo y la falta de ética lleva a la prostitución moral, donde la hipocresía campa a sus anchas, no produce tanta vergüenza como antes y cada uno busca su propio provecho a costa de lo que sea. Aquello de «tengo unos principios, pero también puedo tener otros». Aquí entra en juego la Policía del Pensamiento, que controla lo que piensas y puedes ser castigado si no te adecúas a lo que es obligatorio pensar. Incluso se monitorizan en la ficción los sueños para que no haya rebeldes. La falta de libertad, llevada al extremo. Sin libertad, no hay felicidad.

-Mutabilidad del pasado: El pasado es lo que nosotros te digamos. Dijo Napoleón una de las frases más acertadas de todos los tiempos. ««La historia es un conjunto de mentiras acordadas». Y así es. En 1984, cambiar noticias, fechas, todo, era lo normal. En periódicos, libros, revistas, carteles, programas, películas, música, cuentos, fotos, etc. Claro que, ¿cómo vas a defender que ocurrió algo si no puedes demostrarlo y los demás dicen no recordar lo mismo que tú? Dirán que eres un loco, que aquello nunca pasó y que tu memoria te engaña. Ya dudarás de todo, incluso de ti mismo, y la narrativa irá en función de lo que interese. Si nos engañan con cosas que vemos, imaginaos con un pasado que nunca vimos. Será lo que escriban los libros de historia y nuestros niños aprenderán eso. Narrativa > verdad, el pasado es borrado. ¿Cómo va a ser algo intolerable si no tienes con qué compararlo?

–Libertad: La libertad es peligrosa y se debe perseguir. No habrá libertad en nada, ni siquiera de pensamiento. La VIDA carece de contenido, está vacía. Todos pensando lo mismo y repitiendo la misma consigna. Serás vigilado con cámaras que monitorizarán tus constantes vitales para saber, por ejemplo, si mientes.

–Amistad: La amistad es algo antiguo, innecesario, solo hay compañeros, camaradas del partido, pero nadie se fía de nadie. El mundo se ha vuelto un lugar hostil donde la unidad primigenia de los seres humanos es sustituida por la separación (Diaballo=Diablo=Separador) y cada uno solo mira por su propio ombligo. La humanidad y la misericordia con el prójimo son términos obsoletos, incluso retrógradamente bíblicos. Egoísmo e interés elevado a la máxima potencia.

–Amor: Al igual que la amistad, es algo anticuado. Los casamientos debían ser aprobados por el Partido y se negaban si se les nota enamorados. Es más, La Liga Antisex defendía la soltería absoluta y la inseminación artificial, ¿te suena? ¿No estamos en máximos históricos en cuanto a personas solteras? ¿Y la inseminación artificial no está de moda? Se quedó corto Orwell, porque no imaginó que cada año se abortaría a 73 millones de bebés según datos de la OMS. Evidentemente, si no hay hijos, el amor de los hombres también es menor.

–Destrucción de la familia: Sin amor, evidentemente la familia no puede existir. Ese es uno de los puntos clave a machacar por el sistema desde siempre. En 1984 los hijos hacen de espías de los padres. Si se desvían de lo obligado, les delatan, la manipulación mental extrema. Como señalo, los hijos eran enfrentados a sus padres incitándoles a denunciarles. La familia era una ampliación de la Policía del Pensamiento. Todo por la causa, ¿pero qué causa? Nadie lo sabía, ya eran robots.

–Educación: La educación, como decimos, está totalmente manipulada. Cambiarán lo que haga falta, las fechas, los libros de historia, las personas implicadas, no habrá pruebas, solo una narrativa que es la que todo el mundo debe seguir. Igual que ahora, que te dicen por ejemplo que se produjo una pandemia mundial por un pangolín en un mercado de Wuhan. ¿Pero tienes otra versión con la que comparar? No, hasta que se demuestra, en este caso, la verdad, que es que salió de una laboratorio de virología. ¿Provocado? Seguramente. ¿Lo sabrás? Seguramente nunca.

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–Guerra: “Siempre ha sido una puñetera guerra tras otra y de sobra sabemos que las noticias de guerra son todas una pura mentira”, se quejan los ciudadanos en 1984. Casi con toda seguridad, las bombas cohete lanzadas cada día sobre Londres eran del mismo Gobierno para que la gente estuviera asustada. Es decir, atentados de falsa bandera. ¿11M? ¿11S?

–Eugenesia: La guerra sirve para reducir la población, que es otra de las premisas. Porque en esta voluntad de control, es más fácil hacerlo con un número reducido de personas que con una gran masa. Además, no era poco habitual cometer atentados contra el pueblo cada cierto tiempo para mantenerlo siempre en tensión y poder manipularlo desde el miedo, que es mucho más efectivo.
El histerismo bélico es continuo y universal. Las violaciones, esclavitud, etc se consideran normales y están bien vistas si la comete el Partido, propio de las élites comunistas. ¿aquello de que si no es de mi cuerda ya no condeno el hecho? Si esto no funciona, siempre se podrá argüir que un número grande de humanos podría destrozar el planeta.

–Fealdad: El hombre típico del partido era pequeño y de facciones desagradables, que engordaba desde joven. Actualmente, hay una clara apología de la fealdad, especialmente entre determinadas facciones, los conocidos como perroflautas, por ejemplo, que tampoco son amantes del jabón. El feminismo también favorece la fealdad, porque claro, cuidarse al parecer es algo propio de sociedades patriarcales que cosifican a la mujer y de pijos adinerados.

Manifestaciones: Este punto se une con el apartado anterior. Decía Orwell que ese puritanismo sexual tenía como objetivo la histeria, deseable ya que se podía transformar en fiebre guerrera y adoración al líder. Que estés a punto de estallar de energía todo el rato. TODAS ESTAS MARCHAS AGITANDO BANDERAS NO ES MÁS QUE SEXO AGRIADO. ¿Cómo iban a mantenerse vivos el miedo, el odio y la insensata incredulidad que el partido necesitaba si no embotellaba poderosamente algún instinto poderoso para usarlo como combustible? El instinto sexual era peligroso para el partido y este lo había utilizado para provecho propio. Habían hecho algo parecido con el INSTINTO FAMILIAR. A mayor fealdad, más se apaga el fervor sexual.

Política: El objetivo del partido único es perpetuarse a sí mismo en el poder (de eso en España sabemos bastante). No importa quién detenta el poder con tal de que la estructura jerárquica sea la misma. Todas las creencias, costumbres, aficiones, emociones y actitudes mentales que caracterizan a nuestro tiempo sirven para sostener la mística del partido y evitar que la naturaleza de la sociedad actual sea percibida por la masa.

Los proles (currelas) seguirán trabajando, procreando y muriendo, sin comprender que el mundo podría ser diferente de lo que es. A los proles se les concede la libertad intelectual porque se considera que no tienen intelecto alguno. Son como ovejas dirigidas por títeres. Trabajar, pagar y callar. Si se revelan, castigos severos.

El poder: El poder en 1984 radica en infligir dolor y humillación. El poder está en hacer pedazos los espíritus y reconstruirlos dándoles nuevas formas elegidas por ti. Estamos creando un mundo de miedo, de ración y de tormento, un mundo de pisotear y ser pisoteado, cada día más despiadado. El progreso será la consecución de más dolor. Las antiguas civilizaciones solían basarse en el amor o en la justicia, la orwelliana en el odio. Las emociones serán el miedo, la rabia, el triunfo y el autorrebajamiento. Todo lo demás lo destruiremos.

En el mundo orwelliano se cortan los vínculos de un hijo con su padre, un hombre con otro y al hombre con la mujer.
Nadie se fía de nadie. En un futuro se les quitarán a las madre los niños al nacer, la procreación será una formalidad (vientres de alquiler). ¿qué ocurre hoy en día con la estabilidad familiar y la procreación?

Enemigo imaginario: En 1984 destaca la figura de Goldstein, que encarna el rechazo al Partido. En los dos minutos de Odio la gente se desahogaba con él. Los cuentos sobre Goldstein eran un sarta de mentiras que el partido había inventado para sus propios fines y en el que todos fingían creer, porque nadie le había visto nunca. Recuerda a Rusia actualmente y a Putin, que es el supuesto culpable de todos los males que asolan al planeta, obviando que su propio pueblo le vota en masa, que por algo será. Siempre se necesita alguien a quien odiar, porque en el mundo distópico todo este dolor debe ir dirigido hacia algún sitio. Una especie de pan y circo, como ocurría en el Imperio Romano con las batallas en el Coliseo.

Tortura y conversión: Aquí viene quizás la peor parte de la historia orwelliana. La tortura existe y se utiliza para realizar conversiones mentales mediante la destrucción del espíritu. «Has preferido ser un loco, una minoría de uno solo. ¿Crees que la realidad es algo objetivo, externo, que existe por derecho propio? La realidad solo existe en la mente humana. No en la mente individual sino en la del Partido, que es colectiva e inmortal, capta la realidad. Lo que el partido sostiene que es verdad es verdad. Nadie sale de aquí sin haberse curado. No destruimos a los enemigos, les cambiamos el pensamiento. Nos resulta erróneo que un pensamiento erróneo exista en cualquier parte del mundo, por muy secreto e inocuo que pueda ser. Ni siquiera en el instante de la muerte se puede permitir alguna desviación. Después de ser torturados les dominaba un sentimiento de culpabilidad, un afán de penitencia«.

Opinión única: El sistema actual quiere erradicar la libertad de opinión y de expresión, no interesan. En 1984 el partido tenía razón, ¿cómo iba a equivocarse el cerebro inmortal y colectivo? ¿Cómo se podía comprobar? La cordura era cuestión de estadística. Solía había que aprender a pensar como ellos pensaban. Dos y dos eran cinco muchas veces y punto. Solo quedaba rendirse. El infierno.

Gran Hermano: Aquí está la parte más importante. El Gran Hermano representa el ojo que todo lo ve y está situado en lo alto de una pirámide. ¿Por qué en una pirámide y, sobre todo, porque el billete del dólar recoge esta imagen? Sencillo, el ojo que todo lo ve representa al diablo, que ahora mismo está en lo alto de la pirámide social y el dinero es su instrumento. Y todo ello en una de las pocas construcciones que aún no se comprende, como es una pirámide. Por tanto, cuando se unen la ignorancia y el mal, surge lo demoníaco y ahora mismo es él el que dirige y domina. El mundo de Orwell es el infierno en la tierra y estamos ya en el abismo sintiendo el calor de las llamas. Solo hay una solución: volver a colocar a Dios en lo alto de la pirámide y eso ocurrirá al final de los tiempos. «Yo veré al diablo caer del cielo como un rayo» (Lucas 10:18). Que no sea demasiado tarde.