Sánchez disuelve las Cortes y adelanta las elecciones generales al 29 de noviembre

El presidente convoca las urnas tras el fracaso de sus decretos de vivienda y reivindica su gestión frente a una posible «ola ultraderechista»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este lunes su gestión durante los últimos tres años de legislatura antes de anunciar la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Sánchez ha reivindicado los resultados económicos y sociales de su Ejecutivo y ha admitido al mismo tiempo que ha cometido «errores» y que quedan «muchas injusticias por corregir».

Sánchez ha asegurado que durante estos años España no ha dejado de crecer y ha presentado al Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar como responsable de una serie de avances económicos y sociales. Entre ellos ha situado el aumento del empleo, las políticas de protección social, la ampliación de becas, los permisos de maternidad y paternidad y las ayudas vinculadas al sistema de dependencia.

El jefe del Ejecutivo ha afirmado que España se ha convertido en la economía que más crece y más empleo crea de la Unión Europea. También ha defendido que el poder adquisitivo de los ciudadanos ha aumentado más que en otras grandes economías europeas y que los niveles de desigualdad y pobreza, pese a continuar siendo elevados, se encuentran en mínimos de la serie histórica, según los datos que ha utilizado en su discurso.

Sánchez también ha destacado la modernización de la industria mediante los fondos europeos Next Generation y la transición energética. Según ha señalado, más de la mitad de la energía que produce España procede ya de fuentes renovables.

En materia social, el presidente ha reivindicado la ampliación de las becas, los permisos de maternidad y paternidad, las ayudas a la dependencia y la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. También ha defendido la política exterior desarrollada durante la legislatura y el papel que, a su juicio, ha adquirido España en cuestiones como la paz, el feminismo y la cooperación internacional.

La vivienda, el detonante del adelanto electoral

Sin embargo, detrás del balance realizado por Sánchez se encuentra el bloqueo parlamentario que ha terminado precipitando la convocatoria electoral. Apenas tres días antes del anuncio, el Congreso rechazó los dos reales decretos impulsados por el Gobierno para afrontar la crisis de la vivienda. PP, Vox y Junts votaron en contra de las medidas, dejando patente la dificultad del Ejecutivo para construir una mayoría parlamentaria estable.

Los decretos incluían medidas relacionadas con la protección de los inquilinos vulnerables, los desahucios y la duración y renovación de determinados contratos de alquiler. El Gobierno había presentado estas iniciativas como una respuesta a la creciente presión social por el acceso a la vivienda, después de las movilizaciones desencadenadas por varios casos de desahucios.

La derrota parlamentaria colocó a Sánchez ante dos opciones: intentar reconstruir acuerdos para continuar la legislatura o acudir a las urnas. Durante el fin de semana, el presidente mantuvo consultas con su entorno antes de optar finalmente por la disolución de las Cortes.

Un Gobierno sin mayoría para aprobar sus medidas

La cuestión de fondo es, por tanto, la debilidad parlamentaria del Ejecutivo. El rechazo de los decretos de vivienda ha evidenciado nuevamente que Sánchez necesita negociar con fuerzas políticas que no forman parte de su Gobierno para sacar adelante sus principales iniciativas.

El propio presidente ha criticado durante su discurso el funcionamiento del Congreso y ha denunciado que en la Cámara se confunde, a su juicio, «pactar» con «renunciar» y «bloquear» con «vencer». También ha cargado contra las «élites económicas y sociales» que, según sus palabras, pretenden mantener su influencia sobre el país.

El adelanto electoral supone así el reconocimiento de una situación de bloqueo político que se ha hecho especialmente visible con la vivienda. Sánchez pretende trasladar ahora la decisión a los ciudadanos y ha reclamado un nuevo respaldo electoral que le permita afrontar la próxima legislatura con mayor capacidad para desarrollar su programa.

Sánchez admite errores y reclama más apoyo

Durante su intervención, el presidente también ha reconocido que su Ejecutivo ha cometido errores y que no ha podido cumplir todos los objetivos que se había marcado.

«Aún quedan muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver», ha afirmado Sánchez, antes de defender que su Gobierno ha obtenido, en su opinión, «los mejores resultados económicos, sociales y medioambientales que ha tenido un gobierno democrático» en España.

El presidente ha defendido igualmente las que ha denominado «medidas valientes» en materia de vivienda y su negativa a sacrificar el Estado del bienestar en referencia al objetivo de elevar el gasto en Defensa hasta el 5 % del PIB dentro de los compromisos de la OTAN.

La campaña electoral comenzará oficialmente en noviembre, pero el enfrentamiento político ya se ha trasladado al terreno electoral. El 29 de noviembre los españoles decidirán la composición de un nuevo Congreso después de una legislatura marcada por la dificultad del Gobierno para mantener una mayoría parlamentaria estable.