OPINIÓN | Convocatoria electoral o huida hacia adelante. Por Fernando Cuesta

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. A la enésima petición de un adelanto electoral se ha hecho por fin realidad. Solo unos meses antes de finalizar la legislatura, Pedro Sánchez ha resuelto clausurarla y convocar a los ciudadanos a las urnas.

La convocatoria en sí se convierte en una ruptura del compromiso de Sánchez que siempre, públicamente, se negó a acortar la legislatura. De nuevo el presidente del gobierno ha mentido a los ciudadanos de este país, con algo tan sensible como son los comicios electorales.

En su anuncio no perdió la ocasión de poner en marcha la campaña electoral, hecho que enturbia la democracia ya que desde una declaración institucional no caben mítines electorales. La convocatoria electoral en buena medida es una huida hacia adelante. En breve, su esposa se sentará en el banquillo de los acusados y el PSOE, a punto de ser imputado por corrupción.

En su comparecencia ha hecho un repaso a su gestión de manera insultantemente optimista. Un repaso en el que se ha olvidado, como no podía ser de otra manera, varios asuntos en los que su nefasta gestión ha puesto en la picota a los españoles. Sobre todo, a los ceutís que les ha dejado tirados. Les ha dejado como prisioneros en sus casas por causa de unos invasores marroquíes que violaron la frontera con la aquiescencia del gobierno de España.

Se ha permitido decir a toda España que «nuestra economía es la mejor de la UE«, pero la realidad es que cada vez más ciudadanos y familias no llegan a final de mes y, en cuanto a la vivienda, su incompetencia como jefe del ejecutivo roza el insulto y la agresión de los ciudadanos.

También durante su mandato sí hemos liderado un dato que Sánchez ha ocultado en su primer mitin. España encabeza la pobreza infantil entre todos los socios europeos. Un liderato que confirma la deficiente gestión que el gobierno ha venido realizando desde hace ocho años.

De la corrupción, ni palabra

En su alocución se echó de menos un mensaje y un proyecto contra la corrupción, aunque no es de extrañar porque desde que llegó al gobierno no ha dejado de bañarse en ella. Es una corrupción que se ha colado hasta en su vivienda familiar del Palacio de la Moncloa. Además, para mayor escarnio para la sociedad, tiene al secretario de organización condenado a casi treinta años de prisión por esa corrupción que trajo el socialismo gobernante.

Siendo una de las mayores preocupaciones para los ciudadanos, Sánchez pasó de puntillas por ella. Los delitos en España están llegado a cotas desconocidas mientras los medios y las platillas de los cuerpos de seguridad del estado recorren un sendero descendente.

Es el tiempo de la ciudadanía. es el tiempo de ejercer nuestra responsabilidad acudiendo a votar tras ocho años de gobierno socialista, tras ocho años de un deterioro de la calidad de vida y sobre todo un deterioro de la convivencia que ha impulsado este gobierno y debemos opinar a través del voto. Una parte importante de este país apostaba por un adelanto electoral porque nuestros gobernantes estaban deconstruyendo el esfuerzo que esta sociedad realizó para que España fuera democrática.

Durante estos años, el gobierno de la izquierda ha tratado de borrar el reciente pasado para recuperar la República, de infaustos recuerdos para los españoles. Una II República que solo trajo miseria y muerte ya que derivó en una dura guerra civil. Sánchez estaba llevando a España a una deriva republicana muy peligrosa.

El 29 de noviembre los españoles tienen en sus manos reorientar el futuro de España y, con ello, abrir la ventana de la esperanza. Recuperar la ilusión que se tuvo durante la transición, que alumbró un régimen democrático y de libertad. El socialismo y la izquierda ha traído pobreza, ha mirado a otro lado en el mejor de los casos, cuando ha apoyado la ‘okupación’. La izquierda, tras casi 3.000 días de mandato ha sembrado ruina, miseria, enfrentamiento y, sobre todo, ha colocado los instrumentos para demoler la libertad.