Abascal celebra el 12 de octubre en Ceuta y vuelve a ausentarse del desfile militar de Madrid

El líder de Vox visita la ciudad autónoma junto al dirigente francés Jordan Bardella y centra su discurso en la inmigración y la defensa de la frontera

Santiago Abascal, presidente de Vox, ha elegido Ceuta para celebrar este lunes el Día de la Fiesta Nacional y no asistirá al tradicional desfile militar de Madrid ni a la posterior recepción en el Palacio Real. Es la segunda ocasión consecutiva en la que el dirigente evita los actos oficiales del 12 de octubre y opta por una agenda alternativa centrada en la situación de la ciudad autónoma y la frontera con Marruecos.

Abascal anunció su decisión en un mensaje publicado en la red social X, en el que afirmó que no estaría en la tribuna oficial junto a un Gobierno al que acusó de haber traicionado a España y de haber dejado parte del territorio nacional desprotegido. El dirigente justificó su presencia en Ceuta con el argumento de acompañar a los españoles que, a su juicio, defienden una frontera abandonada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

La visita se produce después de la crisis migratoria registrada los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas intentaron entrar en Ceuta desde Marruecos, según las estimaciones difundidas durante aquellos días. La situación fronteriza se ha convertido en uno de los principales asuntos de la agenda política de Vox, que reclama un endurecimiento de la política migratoria y ha situado la inmigración entre sus prioridades de campaña.

Jordan Bardella acompaña al líder de Vox

Abascal visita Ceuta junto a Jordan Bardella, dirigente de Agrupación Nacional en Francia y presidente del grupo europeo Patriotas por Europa, del que forma parte Vox. La presencia del político francés amplía la dimensión europea del desplazamiento y escenifica la cooperación entre ambas formaciones en materia de inmigración, fronteras y soberanía nacional.

La visita llega después de que Vox iniciara su campaña electoral en Estepona el domingo. Durante ese acto, Abascal presentó como ejes de su discurso la prioridad nacional, la remigración y la desregulación. También criticó la política de vivienda del Gobierno y cuestionó la fiabilidad de las encuestas electorales, al tiempo que llamó a sus simpatizantes a participar en las urnas.

En sus intervenciones, el líder de Vox ha vinculado la situación de la vivienda con la inmigración y ha defendido que las políticas públicas deben dar prioridad a los españoles. Estas propuestas forman parte de su estrategia política, aunque sus efectos concretos dependerían de las medidas legislativas que se aprobaran y de su encaje en el ordenamiento jurídico.

Un nuevo plantón a los actos oficiales

La ausencia de Abascal vuelve a introducir un elemento de controversia política en la Fiesta Nacional. El año pasado ya decidió no ocupar su puesto en la tribuna de autoridades y siguió el desfile desde la calle. En aquella ocasión justificó su decisión por su rechazo a compartir espacio institucional con Pedro Sánchez.

Este año, el dirigente ha optado por trasladar su agenda a Ceuta, una ciudad que se ha convertido en un punto central de su discurso sobre la inmigración. Mientras tanto, los Reyes presiden en Madrid el homenaje a la bandera y el desfile militar, con la presencia del presidente del Gobierno y de representantes de las principales instituciones del Estado.

La decisión de Abascal contrapone dos escenarios de la jornada: la celebración institucional de la Fiesta Nacional en la capital y la visita política de Vox a una ciudad fronteriza sometida a una fuerte presión migratoria. La elección de Ceuta permite al partido reforzar su mensaje sobre el control de fronteras, mientras que la ausencia del desfile mantiene el desacuerdo de Abascal con el Gobierno como uno de los elementos de su estrategia política.