OPINIÓN | Mentiras, falacios y engaños marxistas. Por José Ignacio Echegaray

Toda la ideología marxista está basada en una gran mentira, en un enorme engaño. A partir de ahí, retozando en su propia esencia, todo lo que dicen y hacen es pura mentira.

No en vano, en los manuales marxistas-leninistas, cuando hablan de táctica y de estrategia, hay un punto que les define perfectamente: arroja sobre tu adversario toda la porquería que has fabricado tú. Esto lo hemos visto continuamente con Sánchez, su gobierno, el PSOE y demás marxistas en el Congreso. Por poner un ejemplo, cuando se les ha preguntado sobre cualquiera de los numerosos y escandalosos casos de corrupción que les acechan, no sólo no han respondido, sino que han atacado a su oponente proyectando sobre él toda la podredumbre de la que son titulares.

Bueno, pues estos días estamos asistiendo a la puesta en práctica de esa táctica marxista, pero a gran escala.

Después de 8 años gobernando, el único responsable de las políticas de vivienda es Sánchez, pues ahora resulta que el gobierno no es responsable de nada, ha descargado sobre la oposición todo lo que no ha hecho él en 8 años.

Como siempre, haciendo trampas y saltándose la ley, aprovechando el anuncio de convocatoria de elecciones generales, se marcó un mitin electoral en el que, sin cortarse un pelo, dijo que el Congreso había dado la espalda a la ciudadanía al no aprobar SUS decretos-ley sobre la vivienda.

Vamos a ver, alma de cántaro, lo que nos has dicho es que el Congreso, elegido democráticamente, no vale si no te apoya, porque tu solito eres mucho más que todo el Congreso. Mira que le hemos oído decir estupideces y maldades, pero cómo esta, ninguna.

Eso pasa cuando para okupar la presidencia del gobierno has vendido tu alma al diablo y has pactado con todo aquel que te ha dado su voto, sin importarte quien era y qué objetivos perseguía. Claro, con esa panda estás en continuo riesgo de no poder gobernar, como hemos podido ver continuamente. Lo que tenías que haber hecho hace mucho tiempo era dimitir ante la imposibilidad de gobernar sin presupuestos y sin mayoría parlamentaria. Quien con infantes pernocta, excrementado alborea.

Ante el desastre de Ceuta, en el que ha intentado colgarle el muerto al presidente de la Ciudad Autónoma, cuando ha visto que la traición se le iba de las manos, ha tenido que urdir una argucia para desviar la atención de la ciudadanía hacia otro lado porque lo de Ceuta es de una gravedad supina.

Mari Carmen

Y ahí es donde viene Maricarmen. Mira que no hay desahucios en España todos los días y llevamos 8 años sin decir nada, pues qué casualidad que para que no se hable de Ceuta y de toda la corrupción que le acecha, se montan un folklore, con los artistas millonarios de siempre, y de ahí, a las manifestaciones, acampadas, etc., vamos, hacer ruido para que no se hable de otras cosas.

Y hombre, después de 8 años se acuerda de que el tema de la vivienda está mal. Qué mejor ocasión que el desahucio de Maricarmen para montarse un par de decretos-ley que machacan a los propietarios.

Hay que tener poca vergüenza para después de haber prometido la construcción de 183.000 viviendas públicas y no construir ni una, alzarse como el adalid que va a solucionar el tema deprisa y corriendo con dos decretos-ley. Como siempre está en la cuerda floja, en este caso, uno de sus socios le ha dicho que no y no ha salido su jugada.

Sale a la luz el Sindicato de Inquilinas, desconocido hasta ahora, que es el encargado de agitar la calle y empezar a enviar a la sociedad mensajes guerracivilistas. Sin ir más lejos, ayer en la manifestación por la muerte de Maricarmen, entre otras lindezas, gritaban “no pasarán”. Hay que ver cómo añoran a Largo Caballero, el Lenin español, uno de los mayores asesinos de la historia de España.

¿No era una manifestación por la muerte de Maricarmen? Entonces, ¿qué pintan las banderas republicanas y rojas y esas consignas de la guerra civil? Es la prueba más palpable de que a la mayoría de los manifestantes y acampados, Maricarmen les importa entre poco y nada. Es una excusa para instrumentalizar el dolor de una persona y jalear la calle con fines electorales. Como siempre, engaños y mentiras.

Si tanto les importan las muertes, no entiendo por qué no han dicho nada de los 180 muertos que ha habido en la invasión de Ceuta. Debe ser que no les sirven para sus intereses políticos y, además, ¿cómo van a hacer algo contra Sánchez?

¿Quién está detrás del Sindicato de inquilinas? El tinglado que han montado no se organiza por cuatro despistados. No hay que correr mucho para saber de quién es la mano que mece la cuna.

Ataque a la propiedad privada

Aunque pretendan disfrazarlo, esto no es otra cosa que un ataque directo a la propiedad privada, uno de los grandes enemigos del comunismo. Bastante tocada está con las okupaciones y, ahora pretenden matarla definitivamente.

Otro engaño falaz, la huelga general. En 8 años los dos grandes sindicatos ni han estado ni se les esperaba y, ahora, de repente, convocan una huelga general en pleno proceso electoral. He vivido todas las huelgas generales convocadas durante la democracia y, absolutamente todas se han hecho contra el gobierno. Es lo lógico porque el gobierno es quien gestiona el país y es el único responsable de la aplicación de sus políticas laborales.

Pero no, en este caso, afirmado por María Jesús Montero, la huelga se convoca contra la oposición que no tiene responsabilidad alguna en las políticas laborales del gobierno y, lo que es más grave, no tiene capacidad de acción para modificarlas.

Entonces, ¿Cuál es el objetivo de esta huelga? Más claro, agua, es puramente política con el agravante de influir en el proceso electoral, luego entonces es radicalmente ilegal.

La situación pone de manifiesto a las órdenes de quién están los sindicatos. Ya lo sabíamos, pero en esta ocasión es tan descarado que tanto el gobierno como los sindicatos se autocalifican ellos mismos, haciéndose acreedores de los epítetos más deleznables.

Si a todo esto le sumamos la larga lista de tropelías cometidas por Sánchez durante estos 8 años, los numerosos casos de corrupción en su familia y en su partido, los intentos de manipular el censo electoral, el ataque continuo a jueces y magistrados, las cloacas del PSOE (super grave), etc., etc., no me cabe en la cabeza que haya una sola persona que siga votando a Sánchez y a todos los que le han apoyado en estas legislaturas.

José Ignacio Echegaray

(Colaborador de Enraizados)