Al igual que ocurrió en Barcelona, radicales vascos se dedicaron a destrozar la ciudad y a crear pánico y cantaron consignas a favor de ETA
Los disturbios registrados este lunes en Bilbao, parecido a lo que ocurrió en Barcelona, tras las protestas contra el acto de Vito Quiles se han saldado con al menos 19 detenidos y otras tres personas investigadas, según los datos facilitados por la Ertzaintza. Entre los arrestados hay siete menores de edad. Los altercados incluyeron la quema de vehículos y contenedores, ataques contra agentes policiales y asaltos a establecimientos comerciales.
La excusa era la presencia de Vito Quiles, pero es eso, una excusa. Porque estos radicales nunca se manifiestan cuando una manada de árabes violan a una de las suyas o roban a punta de navaja a uno de ellos, sin embargo, ponen patas arriba Bilbao por la presencia de un demócrata de 26 años amigo de Ayuso, Milei y Alvise Pérez. Es decir, un demócrata como ellos pero al que llaman nazi y y fascista y les perturba tremendamente, no el mal verdadero. Cuestión de preferencias.
Los incidentes se produjeron después de las movilizaciones convocadas contra la presencia de Quiles en las inmediaciones de la Universidad de Deusto. Varios miles de personas participaron en las protestas, mientras que grupos de encapuchados protagonizaron posteriormente los episodios violentos.
Los disturbios comenzaron en el barrio de Deusto, donde los participantes incendiaron contenedores y una motocicleta de la Policía Municipal, además de lanzar piedras y cohetes contra los agentes. La violencia se extendió después a otros puntos de Bilbao, incluidos los alrededores de la plaza de Euskadi y el centro de la ciudad, donde ardieron varios vehículos y se registraron saqueos en comercios.
Vito Quiles suspendió el acto por seguridad
El acto de Quiles, previsto para las 19.00 horas, fue finalmente suspendido antes de su celebración. El comunicador alegó que existía un riesgo elevado de incidentes y que quería evitar poner en peligro a los asistentes. El Gobierno Vasco confirmó que Quiles había comunicado por escrito a las 16.06 horas que desistía de realizar el acto, después de consultar la posibilidad de trasladarlo a otra ubicación.
La Universidad de Deusto había decidido cerrar el campus y suspender la actividad académica durante la tarde ante el riesgo de altercados. Pese a la cancelación, los incidentes se produjeron después de la concentración y obligaron a intervenir a la Ertzaintza. Es decir, nada tenía que ver ya con la presencia de Quiles.
El lehendakari, Imanol Pradales, expresó su preocupación por unos hechos que calificó de intolerables e inaceptables. El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, condenó los ataques. «Estos son actos de auténticos fascistas», dijo y mostró su solidaridad con los comerciantes afectados y los propietarios de los vehículos incendiados. También EH Bildu manifestó su rechazo a los altercados.
Los datos disponibles sitúan en 19 el número de detenidos y en tres el de personas investigadas en el balance comunicado por la Ertzaintza. Entre los arrestados figuran siete menores de edad. Los daños materiales y los saqueos han convertido la jornada en una de las más graves de los últimos meses en la capital vizcaína.


