Los demócratas arrebatan el control del Congreso a Trump en una contundente derrota republicana en las elecciones de Estados Unidos

El Partido Demócrata conquista la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de medio mandato, celebradas el 3 de noviembre

El Partido Demócrata ha conseguido una importante victoria en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, celebradas este martes 3 de noviembre, al arrebatar a los republicanos el control de las dos cámaras del Congreso. El resultado representa un duro golpe para el presidente Donald Trump, que pierde la mayoría parlamentaria que le había permitido impulsar buena parte de su programa político durante los dos primeros años de su segundo mandato.

Los demócratas han conseguido imponerse en numerosas circunscripciones consideradas tradicionalmente republicanas y han logrado cambiar el equilibrio de fuerzas tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. La victoria abre una nueva etapa de enfrentamiento político en Washington y limita considerablemente la capacidad del presidente para sacar adelante sus principales iniciativas legislativas.

La derrota republicana tiene especial relevancia porque las elecciones de medio mandato suelen interpretarse como un referéndum sobre la gestión del presidente. En esta ocasión, los votantes han castigado a la Administración Trump por cuestiones como el encarecimiento del coste de la vida, los aranceles comerciales, la guerra con Irán y las acusaciones de corrupción.

Los demócratas recuperan la Cámara de Representantes y el Senado

La principal consecuencia de los resultados es que los demócratas recuperarán el control de ambas cámaras del Congreso cuando la nueva legislatura comience en enero de 2027.

En la Cámara de Representantes, los demócratas han superado el umbral de los 218 escaños necesarios para conseguir la mayoría. Según los resultados comunicados por Associated Press, la formación ha alcanzado al menos 219 representantes, arrebatando el control a los republicanos.

En el Senado, los demócratas también han conseguido una victoria decisiva después de imponerse en varias contiendas especialmente disputadas. Los resultados de estados como Texas, Kansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio han sido determinantes para cambiar la mayoría.

La nueva composición del Congreso permitirá a los demócratas bloquear iniciativas legislativas de Trump, condicionar sus nombramientos y utilizar las comisiones parlamentarias para investigar las actuaciones de su Administración.

El cambio de mayoría no significa que el presidente pierda sus competencias ejecutivas, pero sí supone un obstáculo importante para desarrollar su programa político durante la segunda mitad de su mandato.

Una derrota histórica en antiguos bastiones republicanos

Uno de los aspectos más llamativos de la jornada ha sido el avance demócrata en territorios que tradicionalmente habían respaldado a los republicanos.

En Texas, los demócratas han conseguido una victoria especialmente significativa al conquistar un escaño del Senado y arrebatar la gobernación al republicano Greg Abbott. Se trata de un resultado de enorme impacto político en uno de los estados más importantes del país, que Donald Trump había ganado con una amplia ventaja en las presidenciales de 2024.

También ha destacado el resultado de Kansas, donde los demócratas han conseguido elegir a su primer senador en casi un siglo. En Carolina del Sur, otro estado de fuerte tradición republicana, la candidatura demócrata también ha conseguido imponerse en una de las principales disputas electorales.

Además, los demócratas han ganado las 20 contiendas más competitivas de la Cámara de Representantes que quedaron resueltas durante la noche electoral, frustrando buena parte de los intentos republicanos de conservar sus escaños más amenazados.