OPINIÓN: Las bicicletas ya no son para el verano. Por Eva Higueras.

La serie Verano Azul (1981) retrataba la juventud y la realidad social de la España de los primeros años 80 a través de una pandilla que veraneaba en Nerja (Málaga).

En dicha serie, las bicicletas eran el símbolo de la máxima libertad y símbolo de la infancia, adolescencia y de la juventud en función de los personajes. Las bicicletas era un parte importante en la cohesión de una pandilla que irradiaba felicidad.

Era tal el protagonismo de las bicis que la serie arrancaba con los jóvenes protagonistas pedaleando juntos siendo una de las imágenes que se ha quedado grabada en la mente de una generación de personas entre las que me incluyo.

El paso del tiempo y las nuevas formas de socializar de los jóvenes ha dejado atrás el uso colectivo de la bici entre los grupos de amigos. Algunas de las causas de esta realidad es el entorno digital en el que nos encontramos. Los videojuegos, las redes sociales y los chats han llevado a que el tiempo de ocio en la calle se haya reducido considerablemente.


Por otro lado, también hay que considerar la existencia de nuevas alternativas de transporte como son el patinete eléctrico y los monopatines, los cuales han ganado terreno como transporte juvenil rápido y de moda. Es evidente que los paseos recreativos han disminuido pero esto no ha conllevado que la bicicleta haya desaparecido.

En aquellas ciudades en las que se ha fomentado el uso de la bicicleta frente al del automóvil y en las que se han creado carriles bicicletas separados, o no, los jóvenes sí usan este medio de transporte para ir a estudiar e incluso muchos trabajadores hacen lo propio para llegar a sus puestos de trabajo.

Ante esta nueva realidad nos encontramos reclamaciones por parte de los usuarios y de los no usuarios.

Más de la mitad de los jóvenes españoles de entre 18 y 28 años (llamados Generación Z), utilizan la bicicleta como medio de transporte diario y reivindican que deberían de existir más carriles bicis protegidos y segregados, aparcamientos seguros para las bicicletas y una mejor señalización ciclista y mapas específicos.

Las principales quejas sobre el uso de la bicicleta en la ciudad residen en los conflictos que suelen producirse con los peatones, pues aunque existen restricciones al uso de la bici por determinadas aceras por su tamaño y zonas peatonales, esto se obvia por parte de algunos ciclistas. Aunque de ningún modo pretendo generalizar, la realidad es que el incivismo de algunos ciclistas les lleva a saltarse señales de tráfico, a circular a una velocidad excesiva por entorno urbanos o peatonales y muchos no llevan las luces obligatorias o elementos reflectantes al circular de noche.

Esto lleva a una sensación de inseguridad entre los peatones frente al miedo a los atropellos y estrés al caminar por zonas con alta densidad de bicicletas o patinetes.

El caso de Barcelona

Barcelona es una de las ciudades con más uso de la bicicleta, se estima que hay 3.280 usuarios diarios por sus calles. El Ayuntamiento de la ciudad no ha publicado un desglose específico y exclusivo de atropellos o accidentes causados por bicicletas durante el año 2025 ni tampoco de los ciclistas afectados por conducciones imprudentes de vehículos a motor.

Sí tenemos datos en cuanto a las denuncias a conductores de bicicleta y en el año 2025 se interpusieron 20.008, un 30,9% más. La principal causa era saltarse el semáforo, seguido de las producidas por hacer uso de reproductores de sonido. Se ha produciendo un aumento de denuncias por ir en bicicleta bajo los efectos del alcohol.

En cuanto a patinetes, decir que en Barcelona han aumentado un 34,7% las denuncias, en su mayoría por circular sin casco, saltarse los semáforos y usar reproductores de sonido y por no respetar la preferencia de paso de los peatones y circular por la acera.

Debemos de ser capaces de convivir en aquellos entornos en los que se cruza el uso de patinetes y bicicletas con peatones y coches/motos. No podemos estar conviviendo en un entorno que presenta “puntos oscuros” para todos.

Hay quedado demostrado que “las bicicletas ya no son para el verano” y quiero cerrar este artículo con una reflexión de Einstein en el que se menciona a las bicicletas y que nos puede ser muy útil en nuestra actual vida frenética:

“La vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibrio hay que seguir moviéndose”.