España se queda a oscuras: miles de personas se reúnen para vivir un eclipse solar histórico

El eclipse total de Sol del 12 de agosto ha reunido a miles de personas en distintos puntos de España, desde Galicia y Asturias hasta Castilla y León, Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares

España miró al cielo al mismo tiempo para vivir uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas. El eclipse total de Sol del 12 de agosto, el primero visible como total en la Península en más de un siglo, trazó una franja desde Galicia hasta Baleares y convirtió numerosos puntos del país en improvisados observatorios al aire libre.

La expectación fue especialmente elevada en Galicia y Asturias, donde se encontraban algunos de los primeros puntos de España en recibir la totalidad. Estaca de Bares y Cabo de Peñas concentraron a numerosos aficionados, mientras que también hubo reuniones en A Coruña y Oviedo. En Asturias, el Gobierno regional había preparado una red de 78 puntos de observación, uno por concejo, ante la llegada de miles de visitantes.

La franja de totalidad continuó después hacia Castilla y León, Aragón y el Mediterráneo. Burgos, Soria, León, Zaragoza, Teruel, Tarragona y Castellón fueron algunos de los lugares elegidos por quienes buscaban contemplar cómo la Luna cubría completamente el Sol. En Villalibado, Burgos, 30 investigadores de la NASA siguieron el fenómeno desde un pequeño pueblo prácticamente despoblado.

Esto ocurrió en la provincia de León:

Uno de los grandes focos de atención estuvo también en Mallorca, donde la totalidad pudo contemplarse durante más de un minuto y medio, con el Sol eclipsado por la Luna a pocos grados sobre el horizonte del Mediterráneo. La isla fue uno de los destinos que más expectación había generado entre quienes querían combinar el eclipse con un escenario natural privilegiado.

El momento de la totalidad dejó escenas de silencio, aplausos, abrazos y emoción entre quienes se habían reunido para contemplarlo. La caída repentina de la luz y de la temperatura, junto con la aparición de la corona solar, convirtió durante unos minutos espacios tan diferentes como playas, pueblos, observatorios y campos en un enorme escenario común.

Mucho tráfico

La magnitud del acontecimiento provocó además millones de desplazamientos. El Gobierno había previsto hasta 1,5 millones de desplazamientos adicionales para encontrar los mejores lugares de observación. Las carreteras registraron importantes retenciones, especialmente en la AP-7 y en los accesos y salidas de Madrid y Barcelona, además de las autovías A-2 y A-6.

El eclipse, además, transcurrió sin grandes incidentes pese al elevado volumen de personas y desplazamientos. El fenómeno supuso el primero de los tres grandes eclipses que podrán verse desde España hasta 2028: el próximo verano habrá otro eclipse total visible en parte del sur peninsular, Ceuta y Melilla, mientras que en enero de 2028 llegará un eclipse anular.
Meta descripción: Miles de personas se reúnen en España para contemplar el histórico eclipse solar total, visible desde Galicia hasta Baleares.