Roda de Berà concentra las principales incidencias, con una menor en estado crítico tras el derrumbe de un muro y varios cámpines afectados por el agua y el barro
Las lluvias torrenciales registradas durante la madrugada de este sábado en Tarragona han provocado importantes inundaciones en calles, carreteras y cámpines de las comarcas del Tarragonès y el Baix Penedès. Los municipios más afectados han sido El Vendrell, Roda de Berà, Creixell y Torredembarra, donde en algunos puntos se han acumulado más de 200 litros por metro cuadrado. El temporal ha dejado siete personas heridas, entre ellas una menor en estado crítico y otro adulto grave, además de centenares de desalojados.
En Roda de Berà, tres miembros de una misma familia resultaron heridos después de que un muro de una vivienda situada en la zona del puerto deportivo se derrumbara durante el episodio de lluvias. La peor parte se la llevó una menor de 17 años, que permanece en estado crítico. Sus padres también resultaron heridos y fueron trasladados a distintos centros hospitalarios de Tarragona.
El episodio también provocó heridos leves en un camping de Roda de Berà, donde unas 300 personas fueron desalojadas como consecuencia de las inundaciones. Más de un centenar de afectados pasó la noche en un polideportivo habilitado como refugio, mientras los servicios de emergencia trabajaban para retirar el agua y el barro acumulados.
Los efectos de las lluvias fueron especialmente visibles en los cámpines de la zona. En el camping Arc de Berà, los campistas tuvieron que abandonar las instalaciones ante la entrada de agua, mientras que el cercano camping Stel también sufrió importantes inundaciones. Caravanas, tiendas y zonas comunes quedaron cubiertas de barro y numerosos afectados tuvieron que retirar sus pertenencias durante la mañana.

En Creixell, los bomberos tuvieron que intervenir en otro camping para trasladar a los huéspedes hacia zonas seguras dentro del propio recinto. Mientras tanto, en Coma-ruga, en el término municipal de El Vendrell, la Policía Local desalojó durante la madrugada una discoteca en la que se encontraban alrededor de 100 personas, que fueron trasladadas preventivamente a una escuela.
Cortes en carreteras y problemas en Rodalies
Las fuertes precipitaciones también provocaron importantes problemas en las comunicaciones. La N-340 y la AP-7 tuvieron que permanecer cortadas durante varias horas a la altura de El Vendrell debido a las inundaciones. Aunque posteriormente fueron reabiertas, la presencia de agua acumulada continuó provocando retenciones durante la mañana.
El agua también inundó la estación de Sant Vicenç de Calders, lo que obligó a interrumpir temporalmente varias líneas de Rodalies, entre ellas la R2 Sud, R4, R13, R14, R15, R16, R17 y RT2. El servicio ferroviario comenzó a recuperarse alrededor de las 10.00 horas después de que los equipos de emergencia trabajaran para restablecer las condiciones de seguridad.
Protección Civil mantiene la alerta por nuevas lluvias
El episodio ha dejado también un debate sobre la gestión de las alertas. El conseller de Justicia, Ramon Espadaler, visitó las zonas afectadas y defendió que la información meteorológica disponible durante la madrugada no justificaba el envío de un Es-Alert a la población del Tarragonès y el Baix Penedès.
Mientras Tarragona recupera progresivamente la normalidad, Protección Civil ha desplazado ahora la atención hacia las Terres de l’Ebre, donde existe riesgo de nuevas lluvias torrenciales durante las próximas horas. Los servicios de emergencia han pedido a la población extremar las precauciones y evitar desplazamientos innecesarios ante la posibilidad de que se reproduzcan episodios de precipitaciones intensas.


