El hombre, de 43 años, se presentó de madrugada en una comisaría de la localidad vizcaína de Ondarroa con un arma corta
La Ertzaintza ha detenido este sábado al presunto autor del homicidio de un taxista de 31 años cometido el pasado martes en Azpeitia (Gipuzkoa). El sospechoso, un hombre de 43 años, se entregó voluntariamente a primera hora de la madrugada en la comisaría de la Ertzaintza de Ondarroa, en Bizkaia, después de permanecer varios días en paradero desconocido.
La entrega se produjo alrededor de las 5:30 horas, momento en el que el hombre quedó arrestado por agentes del Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa (SICTG) como presunto autor de un delito de homicidio con arma de fuego. El detenido portaba un arma corta que fue incautada por los agentes. La investigación deberá determinar ahora si se trata del arma utilizada en el crimen.
Los hechos ocurrieron el martes 1 de septiembre, alrededor de las 20:15 horas, en la avenida Artzubia de Azpeitia, en las proximidades del campo de fútbol de Garmendipe. La víctima, un taxista de 31 años y vecino de la localidad, fue tiroteada después de que otro vehículo embistiera al taxi que conducía.
Según el relato de varios testigos recogido durante las primeras horas de la investigación, el conductor del otro vehículo habría provocado el choque y, posteriormente, habría efectuado varios disparos contra el taxista con un arma corta. El joven quedó gravemente herido y falleció en el mismo lugar pese a la intervención de los servicios de emergencia.
La Ertzaintza desplegó inmediatamente un dispositivo para localizar al autor de los disparos. Horas después del crimen, sobre las 23:25 horas, los investigadores localizaron el vehículo utilizado por el sospechoso en otra zona del casco urbano de Azpeitia. Tanto ese automóvil como el taxi de la víctima fueron trasladados posteriormente a dependencias de la Policía Científica para ser examinados.
Varios registros durante los días posteriores al crimen
La investigación quedó desde el primer momento en manos del Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa. Durante los días posteriores al homicidio, los agentes practicaron diferentes registros y realizaron actuaciones en Azpeitia y en localidades próximas con el objetivo de localizar al sospechoso y reunir pruebas que permitieran esclarecer lo sucedido.
La Ertzaintza también trabajó con imágenes de cámaras de seguridad y testimonios obtenidos en el entorno del lugar del crimen. El operativo se mantuvo activo durante varios días hasta que el presunto autor decidió presentarse voluntariamente ante la Policía vasca.
El sospechoso tiene antecedentes con drogas
El hombre detenido, de 43 años, ya había sido arrestado anteriormente en tres ocasiones por delitos contra la salud pública, según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco. Medios vascos han informado además de que había cumplido una condena de siete años de prisión por tráfico de drogas.
Estos antecedentes forman parte del contexto conocido del detenido, aunque no permiten establecer por sí mismos el móvil del homicidio. La investigación continúa abierta y será ahora cuando los investigadores puedan contrastar las pruebas obtenidas durante los últimos días con las declaraciones y evidencias relacionadas con el arrestado.
La investigación trata de esclarecer el móvil del crimen
Durante las primeras jornadas posteriores al asesinato se manejaron diferentes hipótesis sobre las circunstancias del ataque. Algunas informaciones apuntaron a la posibilidad de un ajuste de cuentas, debido a que víctima y presunto agresor se conocían, pero esta línea no ha sido confirmada oficialmente como móvil definitivo.
La prioridad de la Ertzaintza será ahora reconstruir con precisión lo ocurrido antes, durante y después del tiroteo, determinar la relación existente entre ambos hombres y analizar si el arma que portaba el detenido cuando se entregó coincide con la utilizada en el crimen.
El detenido permanece en dependencias policiales mientras se practican las diligencias correspondientes antes de pasar a disposición judicial. La investigación sigue abierta y será la autoridad judicial la que determine su situación procesal.


