Opinión: ‘Humillación de Álvarez de Toledo a la bancada socialista’. Por Fernando Cuesta

Se está convirtiendo en algo habitual que la diputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, tome la palabra en el Congreso de los Diputados para impartir una clase magistral. En la primera intervención del recién estrenado ejercicio en el Congreso de los Diputados, Cayetana ha demostrado su compromiso con Venezuela y con la democracia. Con un lenguaje claro y un discurso bien estructurado ha mostrado, una vez más, que es una parlamentaria extraordinaria. Ha intervenido en la cámara baja a consecuencia de la comparecencia del ministro de exteriores, J.M. Albares, con relación a lo que está ocurriendo en Venezuela. No extraña a nadie, que la señora Toledo haya colocado al compareciente en su sitio. Un hecho que no ha gustado nada al ministro. Ha salido del Congreso muy serio y cabizbajo. La sonrisa falsa que exhibió, durante el debate, se le había borrado de la cara.

La comparecencia del ministro de exteriores Albares estuvo lejos de ser rigurosa. Esa falta de rigurosidad le llevó, en demasiadas ocasiones, a recurrir a la falsedad, a la mentira burda sin un mínimo de contención. Merece la pena que sepan la clase de dirigente político que es. Sobre todo, los ciudadanos que necesiten algún tipo de ayuda en el extranjero. Para evitar que se sorprendan si no se les atienden correctamente en las embajadas. El máximo responsable de ellas es el ministro Albares y, por tanto, esa posible desatención va en consonancia con el personaje. A buen seguro, a muchos de los presos políticos españoles la cancillería española no les habrá entendido adecuadamente en Venezuela. El silencio de algunos de ellos, cuando han sido liberado de las cárceles venezolanas es una demostración clara de la incompetencia miserable del señor Albares.

El señor Albares, sin vergüenza, sin ningún tipo de escrúpulo, escupió, sí, sí, escupió, porque no se puede decir que se pronunció. Dijo que “es el gobierno de España el que ha hecho más en el mundo por Venezuela. Una afirmación de tan enorme desajuste con la verdad, que, a buen seguro, se han removido, en sus tumbas, los miles de víctimas venezolanas que han fueron asesinadas por el gobierno del dictador Maduro«. Creo que es una frase que le perseguirá por muchos años, incluso el resto de su vida. No ha habido frase tan humillante para los venezolanos que la hecha por el ministro socialista de exteriores. Es un ejemplo más de cómo agradar al jefe, a un jefe que ha dejado bien claro que, si tiene que prescindir de un ministro para continuar en el gobierno, no va tener ningún reparo. Pero la señora Álvarez de Toledo le ha contestado de una manera tan contundente que ha sido interrumpida varias veces por los aplausos de sus compañeros. También se escucharon aplausos de la zona de invitados del público, que asiste a las sesiones parlamentarias, y que estaban ocupada por venezolanos.

Cayetana pronunció varias frases que resumía el recorrido de un gobierno que amparó y lo sigue haciendo al dictador Maduro y su régimen. “¿Sabe, señor Albares como es tomar el pelo a los venezolanos? No llamar dictador a Maduro. Criticar a Trump, pero arrogaros los resultados. Utilizar la embajada española en Venezuela para sabotear para que la transición no prospere«. También acusó al gobierno de España de criticar a la presidenta del gobierno de Italia, Meloni, por utilizar a los presos italianos liberados en Venezuela, de monos de feria, cuando fueron recibidos a pie del avión. Una acusación miserable que tiene un motivo muy especial. A Los españoles que fueron liberados de las cárceles del dictador Maduro, el gobierno de España, los ‘escondió’ y les prohibió hablar con los medios de comunicación. En línea con Zapatero, que recriminó a una madre española por denunciar los malos tratos de los que era objeto su hijo en las cárceles en Venezuela.

Zapatero

También señaló a Zapatero como portavoz del régimen chavista. Sergio Contreras, torturado por el régimen, calificó a Zapatero como “el mayor enemigo de la libertad”. Antonio Ledesma llamó a Zapatero “títere de la dictadura«. Julio Borges dijo de Zapatero que es “el mayor representante de la dictadura”.
También le amenazó diciendo: “vas a ir preso. Vamos por tu familia”. Cayetana Álvarez sacó los colores al ministro con frases acusatorias de gran calado. “Ustedes llaman discreción a la corrupción, paz a las cárceles, estabilidad a los cementerios”. Toda una descalificatoria descripción de la gestión que está llevando a cabo el gobierno de Sánchez en el país caribeño. Realmente es muy preocupante que el gobierno de un país democrático como España, además de ser la cuarta economía de la UE, actúe como escudo de un gobierno criminal. Un gobierno que se ha caracterizado por empobrecer a todo el país y arruinar la vida de todos sus ciudadanos. Las cifras no engañan. Desde que el chavismo, desde que el régimen asesino que preside ahora Delcy Rodriguez llegara al poder Venezuela se ha empobrecido de tal manera que el país ha pasado de un 10% de pobreza a un 80%.

Incluso militantes destacados y antiguos responsables del PSOE, como el expresidente del gobierno y secretario general socialista, Felipe González, o el exministro Jordi Sevilla han manifestado, abiertamente sus discrepancias frente al proyecto gubernamental del Ejecutivo. El gobierno de Sánchez está llevando a España a una situación muy difícil. Estamos siendo apartados de los foros internacionales de gran relevancia. Estamos convirtiéndonos en los ‘recogepelotas’ de los países que juegan en la división de honor. Somos meros espectadores de lo que ocurre a nuestro alrededor, sin ninguna opción de poder participar en decisiones que nos repercuten. La postura que hemos tomado de lo de Venezuela no dice mucho a nuestro favor. Es más que seguro que el socialista Zapatero, a la sociedad ya no le produzca rechazo, sino vómitos, lo mismo que el gobierno de Sánchez, que se ha mostrado muy tibio en rechazar al criminal régimen de Venezuela. Pero en cambio no duda en blanquear todo tipo de tropelías perpetradas por la banda bolivariana.