Australia llora a los muertos, mientras busca aprobar la reforma de armas

La matanza de 16 personas es atribuida al grupo islámico Isis y el gobierno ya busca reformas en la tenencia de armas de fuego

Australia ha comenzado a oficiar los funerales por las 16 víctimas mortales que dejó un atentado mortal por parte de un padre y su hijo, al abrir fuego durante una celebración judía de Hanukkah en la famosa playa Bondi de Sídney. El padre, Sajid Akram, de 50 años, fue asesinado a tiros por la policía en el lugar, mientras que su hijo Naveed Akram, de 24 años, salió del coma el martes por la tarde después de que también le dispararan agentes. Mientras, el país aún se pregunta cómo esas dos personas pudieron a acceder a semejantes armas de fuego. En paralelo, las autoridades sanitarias informaron de que 21 personas continúan hospitalizadas, cinco de ellas en estado crítico pero estable.

Los primeros indicios apuntan a que se trata de un ataque terrorista antisemita inspirado por ISIS, una organización terrorista. Es decir, un ataque por parte de islámicos a judíos en territorio cristiano. Es más, el héroe que se abalanzó sobre el atacante es un libanés que practica el cristianismo maronita. El padre y el hijo habían ido al sur de Filipinas, una región plagada durante mucho tiempo por la militancia islamista, semanas antes del tiroteo que, según la policía australiana, parecía estar inspirado por el Estado Islámico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en un evento de Hanukkah en la Casa Blanca el martes por la noche que estaba pensando en las víctimas del «horrible y antisemita ataque terrorista«.

Ley de armas

Australia, ahora, está convencida de cambiar la ley de armas en el país. Hay que recordar que después del tiroteo masivo más letal ocurrido en Australia en 1996, que sesgó la vida de 35 personas, el país se apresuró a implementar algunas de las leyes de armas más duras del mundo, incluidas licencias obligatorias y controles de antecedentes, así como el registro de todas las armas de fuego. Pero aquella ley, en función de los pocos casos que se daban el país, se encerró en un cajón, no se actualizó y se dejó de aplicar con tal severidad, lo que han ocasionado lagunas legales, de modo que armas de gran calibre acabaran en las manos equivocadas.

Por ponernos en contexto, en Australia se dan menos muertes por armas de fuego al año que Estados Unidos en un día. Quizás por eso, no se dio un control férreo. El líder del estado australiano de Nueva Gales del Sur ha comentado que convocará al parlamento la próxima semana para aprobar amplias reformas a las leyes de armas y protestas. «Tenemos una tarea monumental por delante. Es enorme«, dijo. «Es una gran responsabilidad unir a la comunidad. Creo que necesitamos un verano de calma y unión, no de división».