El Barça-Maccabi, a puerta cerrada en el Palau

El Barça-Maccabi Rapyd Tel Aviv de la jornada 20 de la Euroliga, que debía disputarse en el Palau Blaugrana el próximo 6 de enero, una fecha propicia para que se hubiera dado una buena entrada, finalmente se jugará a puerta cerrada, según ha informado este miércoles el club catalán en un comunicado, por la presencia de un equipo israelí. El club ha comentado que se busca garantizar la seguridad, al ser declarado «partido de alto riesgo», lo cuál ya se sabía desde el inicio de la competición en octubre.

De nuevo, no se entiende la decisión de la Euroliga de que no puedan acudir aficionados al encuentro, a pesar de que desde la web del Barcelona ya se estaban vendiendo entradas para ese partido. No es la primera ocasión en la que sucede tal caso en territorio español. El Valencia Basket también se vio en la misma situación, cerrando el campo ante la llegada del Hapoel de Tel Aviv. Los aficionados son los primeros perjudicados, puesto que, a pesar de ser socios y haber pagado al principio de temporada el abono, no puedan acudir a ciertos partidos donde haya equipos judíos.

Por otro lado, los clubes también se ven afectados, no tanto económicamente, porque las entradas que se adquieren de forma individual, sin contar con el carné de abonado, son pocas. Sin embargo, en este caso, el cuadro catalán no podrá contar con el apoyo de la afición ese día, jugándose el duelo en un pabellón vacío y desangelado. Surrealista decisión, más cuando la competición ha dado vía libre para que los equipos israelís puedan volver a jugar en su país, levantando el veto impuesto hasta ahora.