Valverde, Arbeloa y Florentino Pérez también fueron objeto de las recriminaciones de un Bernabéu que pocas veces había mostrado tal enfado y sacó incluso pañuelos al descanso
Los ojos no estaban puestos en el césped sino en la grada. El Bernabéu tenía hoy muchas cosas que decir tras la eliminación del Real Madrid a manos del Albacete en la Copa del Rey y vaya que si lo hizo. Era un día de juicios y el respetable decidió hacer saber a varios jugadores que deben tomar otros derroteros. Realmente pocos se libraron de la bronca del Bernabéu. Hacía mucho tiempo que el templo madridista mandaba semejante mensaje a los suyos. Como es lógico, Vinicius se llevó la peor parte. Recibió una sonora pitada cada vez que tocaba la pelota, una situación prácticamente insólita pero que no deja de ser merecida tras sus reiterados comportamientos infantiles.
El segundo objetivo del público fue el inglés Jude Bellingham. Lejos queda su rendimiento en la primera temporada. En su tercer curso, la línea descendiente que viene marcando ha ido en consonancia con rumores sobre sus habituales salidas nocturnas por la capital española y se lo hicieron saber. Sorprendió de algún modo que Fede Valverde fuera una de las víctimas del público. El hecho de que se filtrara que no quería jugar de lateral derecho no ha sido un tema baladí para el madridismo, aunque a medida que pasaron los minutos, el respetable se fue olvidando de él, no ocurrió igual con el extremo brasileño.
No solo hubo para los jugadores. Al principio, parte del público se dirigió al palco con cántico de «Florentino dimisión», tras su dudosa gestión en los últimos tiempos y la destitución de un Xabi Alonso en quien muchos madridistas aún confiaban. También fue llamativo, aunque en menor medida, que cuando las cámaras enfocaron al técnico Arbeloa, el público también hizo sonidos de viento. Un mediodía caliente en Chamartín, a pesar de los cuatro grados que marcaba el termómetro. Y a medida que el Madrid, llegado al descanso, no había demostrado nada, incluso se vieron muchos pañuelos. Un Bernabéu que mostró su hartazgo con la actitud del equipo. El encuentro finalizó 2-0 con tantos de Mbappé de penalti y Asencio de cabeza.


