Ocho investigados, de los que cuatro son jugadores, se sentarán a declarar y la Fiscalía pide penas de hasta dos años y medio de prisión
El caso de los presuntos amaños deportivos del Club Deportivo Eldense entra finalmente en fase de juicio casi una década después de los hechos. Ocho personas se sentarán desde la próxima semana en el banquillo de un juzgado de lo Penal de Alicante, acusadas de manipular partidos de la temporada 2016-2017 para obtener beneficios económicos a través de apuestas deportivas. Entre los procesados figuran el representante de un grupo inversor italiano, dos miembros del cuerpo técnico, cuatro futbolistas del equipo y el hermano de uno de ellos. Otros investigados quedaron fuera del procedimiento al no acreditarse su implicación.
La Fiscalía Anticorrupción, junto a LaLiga y la Federación Española de Fútbol, solicita para cada acusado penas de hasta dos años y medio de prisión, cuatro años de inhabilitación y multas económicas equivalentes al doble de los beneficios obtenidos. Las acusaciones consideran que los hechos constituyen delitos de corrupción en los negocios y falsedad documental. El propio Eldense también ejerce la acusación particular, tras superar in extremis un intento de suspensión del juicio por problemas con su representación legal.
Según el escrito de acusación, los hechos se encuadran en una red organizada que operaba en España desde al menos 2015, orientada a tomar el control de clubes de categorías inferiores con graves dificultades económicas. Bajo la apariencia de rescates financieros, el entramado buscaba manipular resultados deportivos para lucrarse mediante apuestas previamente planificadas. Al frente de esta estructura se situaba un grupo inversor italiano, cuyo representante, Nobile Capuani, asumió la gestión del Eldense en enero de 2017 con la promesa de hacerlo competitivo en Segunda B.
La Fiscalía sostiene que el inversor remodeló casi por completo la plantilla y el cuerpo técnico, colocando al frente a un entrenador italiano que actuaba a través de su segundo. Ambos, siempre según el ministerio público, seguían instrucciones directas del empresario y trasladaban órdenes concretas a determinados futbolistas para predeterminar el desarrollo y el resultado de los encuentros.
La investigación concluye que al menos cinco partidos consecutivos del Eldense fueron manipulados, todos ellos con derrotas del conjunto alicantino. Los amaños incluían acuerdos sobre el número de goles, resultados al descanso y al final, diferencias en el marcador o incluso la concesión de penaltis, variables habituales en los mercados de apuestas. En vestuarios y durante los partidos, según la acusación, se escuchaban comentarios entre jugadores sobre cómo debían actuar para cumplir lo pactado, con pagos que podían oscilar entre los 1.000 y los 50.000 euros y amenazas para quienes se negaban a participar.


