Hoy se disputan las semifinales de la Copa del Rey de baloncesto, que buscarán los dos finalistas en la final de mañana. Por un lado, a las 18.00 se enfrentan, seguramente, los dos equipos más fuertes de la competición española. El Valencia, anfitrión además y que eliminó al Joventut de Badalona en cuartos, ha aumentado significativamente el presupuesto para confeccionar un equipo de élite y a las órdenes de Pedro Martínez quiere hacer valer que juega en casa ante un Real Madrid, que siempre parte con el cartel de favorito.
Los blancos pasaron por encima de un Unicaja (100-70), que no estuvo ni cerca de revalidar el título del año pasado, en una clara demostración de que los de Scariolo llegan en plena forma a este torneo rápido en el que se pueden jugar tres partidos en tres días con una intensidad tremenda. El trío Campazzo-Hezonja-Tavares supone un problema para cualquier rival, que Martínez tratará de contrarrestar con una plantilla muy larga y talentosa, especialmente en el juego exterior.
Por otro lado, se espera también una semifinal igualada entre Barcelona y Baskonia. Si bien es cierto que los catalanes llegan con un día más de ventaja al haber ganado el jueves al UCAM Murcia (91-85), no tiene a su disposición Xavi Pascual a todos sus hombres. La realidad es que el técnico ha cambiado la cara a un conjunto que no se encontraba a sí mismo en el primer tramo de competición, pero con la llegada del catalán ha podido elevar sus registros.
Sin pívots
Enfrente estará el Baskonia del italiano Galbiati, que ha devuelto al conjunto vitoriano a una Copa del rey tras perderse 3 de los últimos 5 torneos. Ayer, venció justamente al Tenerife (91-81), aunque habrá que ver cómo responden 25 horas después de acabar su partido, además de contar también con varios jugadores entre algodones, como es el caso de Kurucs. A su vez, la baja del pívot Khalifa Diop puede causar estragos en la defensa baskonista puesto que los catalanes tienen más ‘hombres grandes’ que los de Galbiatti, que deberá buscar alternativas y plantear un duelo rápido.


