La feminista Henar Álvarez se desnuda en la televisión pública

Henar Álvarez protagonizó otro momento vergonzoso en La 1 de RTVE durante la emisión de su programa “Al cielo con ella”, donde cerró su monólogo inicial con un desnudo integral en directo como gesto reivindicativo. El acto se enmarcó en una crítica directa a los estereotipos de género asociados a la vestimenta femenina y a las continuas críticas que recibe por aparecer en pantalla con traje, una prenda tradicionalmente vinculada al vestuario masculino.

La intervención se produjo en el arranque del programa, tras un discurso en el que la presentadora denunció el escrutinio constante sobre la imagen de las mujeres en televisión. Álvarez defendió que la ropa no define la identidad ni el valor de una persona y cuestionó los roles de género impuestos socialmente, especialmente en el ámbito mediático.

Según la información difundida por distintos medios, el gesto no fue improvisado y se nota, sino parte de una puesta en escena dentro del monólogo. La emisión continuó con el contenido habitual del programa, que en esa entrega contó con entrevistas a figuras como Isabel Allende, Alberto San Juan e Isabel Coixet, manteniendo el formato habitual de entrevistas y humor.

Claro que este acto tan ‘reivindicativo’ se lo apuntamos a la graciosa Hénar Álvarez, porque cuando se encuentre por la calle con un exhibicionista, espero que valore la puesta en escena del susodicho y su posible reivindicación, esperamos también que cuando un hombre se desnude delante de ella lo vea como un acto de naturalidad y que no se llene la boca de palabras como «machista», «patriarcado» «abusador», «salido» o «baboso». Además de que en los casos citados, no lo financian con dinero público como sí hace ella.

Estas feministas desnortadas caen en todas las contradicciones posibles y por haber. Son las de «es mi cuerpo y hago lo que quiero», hasta que un hombre hace lo mismo y ya no es lo mismo, ahora es distinto, son las de «España es machista pero Bad Bunny no«, son las de «os dan miedo nuestras tetas». No nos dan miedo vuestras tetas, lo que da miedo es la vergüenza ajena que hacéis pasar a todo el mundo, incluida vuestra familia, con dinero público, da miedo cómo podéis convivir en mundos tan contradictorios como si nada, lo que da miedo es la hipocresía y la estupidez que destiláis y también da mucho miedo que una feminista necesite desnudarse para reivindicar cualquier delirio que se le pasa por la cabeza. Eso aterra.