Opinión: ‘Mentiras, bulos y manipulación’. Por Fernando Cuesta.

La Ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, continúa con su errónea gestión del ministerio. Tras la crisis de las pulseras anti-acoso, que sigue sin resolverse, le ha tocado el turno esta vez a los datos sobre la violencia de género. La señora Redondo vuelve a tropezar en la misma piedra. Parece que no ha aprendido mucho de los errores que va cometiendo, lo que la define como incompetente, negligente y, por tanto, podríamos afirmar, sin equivocación alguna, que le queda muy grande el ministerio. Un hecho cuyo equivalente es no estar a la altura de su responsabilidad. Sin resolver la crisis de las pulseras se ha envuelto en otro problema. No se le ha ocurrido mejor idea que manipular los datos sobre la evolución de sus políticas de defensa de la mujer y de la familia. Una manipulación que hemos contrastado. No hacemos una acusación tan rotunda sin estar respaldada.

Porque no estar capacitada, como creemos que Redondo no lo está, para desarrollar la labor que se le ha encomendado, es sinónimo de formar parte del ‘equipo de los ineptos’. Todos en algún episodio de nuestra vida hemos intentado llevar a cabo algún proyecto y nos hemos dado cuenta que no éramos los más adecuados para llevar adelante las tareas que conllevaba la responsabilidad que asumíamos y hemos renunciado. Un hecho que lejos de perjudicarnos, la renuncia sirve, sin duda, para mejorar nuestra imagen y credibilidad. Nos abre un mayor campo para que requieran nuestros servicios ya que tienen la garantía de que si no estamos a la atura de las exigencias, presentaríamos la dimisión. Lo que resuelve muchos problemas. La ministra Redondo ignoro si es consciente de su más que mejorable gestión, pero tratar de manipular algunos datos de gran relevancia e interés para la sociedad acredita su incompetencia y su incapacidad de ocupar la labor para la que la nombraron.

La Delegación Contra la Violencia de Género, dependiente del ministerio de Redondo, oficialmente ha contabilizado 49 personas asesinadas. De las cuales 3 son menores y el resto, 46 mujeres asesinadas. Pero las estadísticas oficiales no han contabilizado los hombres asesinados ni la totalidad de los menores a los que la mujer les ha segado la vida. Podríamos decir, con estos datos, que el Ministerio de Igualdad no valora de igual manera la vida de los hombres como las de las mujeres. Silenciar los asesinatos que se cometen contra los hombres es ‘volver a asesinar’ a los varones. Ignorar que hay mujeres asesinas es ser cómplice de sus crímenes. La Asociación de Ayuda a las Víctimas de Violencia Doméstica (Anavid) difiere de los datos oficiales. Lo hace de manera escandalosa y demuestra que el ministerio está liderado por una persona incompetente. La asociación nos ha dado a conocer que el año que ha finalizado han sido asesinados 36 hombres. 36 personas víctimas de violencia doméstica que para el ministerio no existen. Lo mismo que ignoran a 12 niños víctimas de filicidios paternos ya que solo han sido contabilizados 3, por el ministerio liderado por Redondo.

Los 36 hombres y 12 niños asesinados en 2025 no cuentan para el Ministerio de Igualdad

Pero con respecto a las mujeres asesinadas tampoco nos han dado las cifras correctas. Es bastante preocupante que un gobierno que se auto define como feminista, al que ha incorporado un ministerio para la mujer como es el de igualdad, trate de esconder a mujeres que han sido asesinadas. El ministerio nos ha informado de que el pasado año fueron 46 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, pero Anavid nos ha indicado que han sido víctimas 59 mujeres. El trabajo realizado por la asociación independiente del ministerio esgrime motivos y argumentos para que en el seno del ministerio se tomen decisiones orientadas a que se asuman responsabilidades. A lo largo de 2025, Anavid ha recabado datos y ha contabilizado 108 víctimas mortales de violencia intrafamiliar. Unos datos que señalan que el Ministerio de Igualdad está defraudando a la sociedad. Además, ese fraude lo hace a través de modificar datos con un fin espurio y que es el de disfrazar su incompetencia. La creación de un ministerio para la igualdad está resultando no solo un fraude. Es un ministerio que vamos descubriendo que se creó para disfrazar el sectarismo. Nadie puede entender que se nos de a conocer datos que nada tiene que ver con la realidad y a la vez arrinconar a los hombres.

Ministerio de desigualdad

El silenciar los crímenes contra los hombres a manos de mujeres no es apostar por mejorar la sociedad y menos contribuir a la igualdad, ‘escondiendo’ los ‘cadáveres’ de los hombres. Pero lo más lamentable es que también se esconden los de los menores. Es un ejercicio de una miseria moral superlativa. Entendíamos que el Ministerio de Igualdad nos iba a servir para la lucha contra todos aquellos que no entienden lo que significa la igualdad y el respeto hacia el hombre como la mujer. Por eso se llama Ministerio de Igualdad. Desde que Irene Montero estuvo al frente de esta cartera ya apuntaba maneras. La ley que denominamos coloquialmente del ‘sí es sí’ fue el origen de una gestión fallida. La citada ley fue un fiasco tan grave que se llevan contabilizados más de mil delincuentes sexuales que han visto rebajadas sus penas e incluso han tenido que ponerles en libertad. En esta ocasión, el informarnos de datos incorrectos es mentir a la sociedad de manera obscena. Nos mienten para ocultar el fracaso del ministerio. Un fracaso que es parejo al resto de ministerios. El Ministerio de Igualdad es el escaparate que refleja el fracaso de todo el gobierno de la nación.