El Camp Nou estuvo a punto de vivir una noche mágica pero se agotaron las fuerzas para lograr una remontada épica
El Atlético de Madrid selló su clasificación para la final de la Copa del Rey pese a caer 3-0 ante el FC Barcelona en el Camp Nou, en una noche de máxima intensidad y emoción hasta el último minuto. El contundente 0-4 logrado por los rojiblancos en el partido de ida resultó determinante para cerrar la eliminatoria con un global de 4-3, aunque la posibilidad de remontada planeó durante muchos minutos.
El conjunto azulgrana salió decidido a buscar la remontada desde el primer instante, presionando arriba y acelerando la circulación del balón. La grada respondió con un ambiente ensordecedor, empujando a los suyos en cada acción ofensiva. La primera ocasión clara llegó en los compases iniciales, reflejando la ambición local, mientras que los de Simeone arrancaron demasiado agazapados.
El premio al empuje llegó en el minuto 29, cuando un pletórico Marc Bernal aprovechó un balón dentro del área para inaugurar el marcador. El tanto desató la euforia y reforzó la convicción de que la remontada era posible. El Atlético, por su parte, mantuvo el orden defensivo y buscó frenar el ritmo del partido.
Justo antes del descanso, Raphinha amplió la ventaja desde el punto de penalti tras una falta sobre Pedri. El 2-0 encendía aún más el sueño azulgrana y dejaba la eliminatoria a dos goles de la igualada. El Camp Nou se convirtió en un hervidero mientras el Atlético trataba de resistir con toda la segunda parte por delante.
En la segunda mitad, el Barcelona redobló esfuerzos y asumió mayores riesgos en defensa. Los laterales se incorporaron constantemente al ataque y el equipo volcó el juego sobre el área visitante. El tercer gol llegó en el minuto 72, nuevamente con Bernal como protagonista, firmando su doblete tras una jugada colectiva bien trenzada.
Manual de resistencia
Con el 3-0, el asedio fue total y el Atlético se vio obligado a replegarse cerca de su portería. Los rojiblancos defendieron con disciplina y apoyados en intervenciones clave de su guardameta. En los minutos finales, el Barcelona acumuló centros y disparos desde la frontal, pero el ansiado cuarto tanto nunca llegó, fruto también de un desgaste tremendo que limitó las fuerzas al final.
El pitido final certificó una victoria insuficiente para los azulgranas, que se despidieron del torneo entre aplausos por su esfuerzo, pero insatisfechos por quedarse a las puertas de la prórroga. El Atlético, pese a la derrota en la vuelta, hizo valer la renta obtenida en la ida y regresa a una final de Copa tras una eliminatoria vibrante y llena de alternativas. Hoy, Athletic de Bilbao y Real Sociedad dirimirán el otro finalista.


