Andalucía celebra este domingo unas elecciones autonómicas marcadas por la posibilidad de que el Partido Popular de Juanma Moreno revalide su mayoría absoluta, en una jornada electoral donde las primeras proyecciones y sondeos sitúan al PSOE en uno de los peores resultados de su historia en la comunidad. Más de 6,8 millones de andaluces estaban llamados a votar para elegir los 109 diputados del Parlamento andaluz.
Con los primeros datos del escrutinio y las estimaciones publicadas durante la jornada, el PP aparece claramente como primera fuerza política, moviéndose en una horquilla próxima a los 55 escaños que marcan la mayoría absoluta. Algunos sondeos sitúan incluso a los populares entre 54 y 59 diputados, consolidando la denominada “vía andaluza” de Moreno basada en un perfil moderado y de gestión.
El PSOE, liderado por María Jesús Montero, afronta una noche complicada. Las encuestas previas y los primeros resultados sitúan a los socialistas entre los 23 y 30 escaños, lejos de la capacidad histórica de gobierno que mantuvieron durante décadas en Andalucía.
Por detrás, Vox mantiene una posición relevante dentro del bloque de la derecha y podría consolidarse en torno a los 13-18 diputados, aunque sin el crecimiento masivo que algunas encuestas anticipaban meses atrás. Mientras tanto, Adelante Andalucía mejora sus expectativas y disputa espacio político a Por Andalucía dentro de la izquierda alternativa.
La participación también ha sido uno de los elementos destacados de la jornada. A las seis de la tarde, la movilización electoral subía más de siete puntos respecto a las autonómicas de 2022, superando el 52% en el conjunto de Andalucía. Provincias como Córdoba lideraban la participación, mientras Huelva registraba los porcentajes más bajos.
El reparto de escaños vuelve a estar condicionado por el sistema provincial andaluz, donde Sevilla elige 18 diputados y provincias menos pobladas como Huelva reparten 11. La aplicación del sistema d’Hondt y el umbral mínimo del 3% vuelven a favorecer a las fuerzas más votadas en cada circunscripción.
La jornada del 17M se interpreta también en clave nacional. El resultado será observado de cerca por la dirección estatal del PP de Alberto Núñez Feijóo como prueba de la eficacia del modelo político impulsado por Moreno, mientras el PSOE busca evitar que Andalucía consolide el desgaste territorial del partido en el sur de España.


