Recientemente hemos conocido que la denuncia presentada por la colaboradora en un programa de TVE, Sarah Santaolalla, ha sido archivada. Se trataba de denunciar al periodista, de todos conocido, por su manera de ejercer la profesión, Vito Quiles. La denunciante se basaba en que el señor Quiles, en su labor como reportero, había obrado de manera incorrecta y que, además, la había agredido. Una agresión que solo estuvo en la cabeza de la señora y el juez así lo ha ratificado. Pero no podemos pasar página de esta fase del episodio sin colocar al ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska. Es muy sorprendente que le haya asignado escolta a Santaolalla casi a la vez que presentó la denuncia.
Un hecho que debemos denunciar. Hay un número muy notable, aunque solo hubiera sido una sola mujer amenazada por su ex pareja, que no están en el programa VIOGEN a pesar de cumplir todos los requisitos. Se les niega las escoltas. Aunque, desde el ministerio del Interior sí argumentan esa negativa. Argumento que es para “encerrarles y tirar la llave”. No hay presupuesto para proteger a las mujeres amenazadas, aunque sí había recursos públicos para que el ministro Marlaska comprase un aparato para hacer gimnasia en su casa por un montante de 3.000€. También había presupuesto para las bacanales en paradores, del exministro Ábalos y su asesor y portero de discoteca, Koldo García.
A pesar de la campaña que se ha hecho contra Vito Quiles, por esa agresión que fue ‘una inventada’, el juez ha archivado la denuncia. Este episodio no es el mejor ejemplo para las mujeres. Sobre todo para todas aquellas que son agredidas, acosadas y violadas. La señora Santaolalla, con esta denuncia falsa, contribuye a que, cada vez más, la sociedad ponga en duda las denuncias por agresión que diariamente se llevan a cabo en España. Aunque lo más triste de todo ello, es que una mujer joven como ella se haya prestado a este teatro miserable. Con un añadido que a veces el ser utilizado como es el caso, suele pasar factura psicológica, en un futuro. También es obligado añadir que en el programa de la televisión pública en el que colabora su presentador es su compañero sentimental.
El periodismo, tocado
La joven debería bien reflexionar acerca de su pareja, Javier Ruiz. Un personaje que no parece conocer lo que es la verdad ya que el programa que presenta está lleno de contradicciones y falsedades como la denuncia de su pareja. No se puede tolerar que en este país ocurran episodios de estas características y que tengan de altavoz a medios públicos como es RTVE. Todo este capítulo lo único que fomenta es que se vaya desactivando y posteriormente anulando la credibilidad de las mujeres que son verdaderamente agredidas.
No todo vale en un estado de derecho con la consiguiente libertad de expresión. El reportero Vito Quiles realiza su trabajo tal vez de una forma singular. Realiza preguntas incómodas a los responsables políticos. Preguntas que muchos otros deberían hacer e ignoro por qué no hacen. Pero no por ello se trata de señalar al señor Quiles como agresor siendo una gran mentira. Lps ciudadanos hemos sido testigos de cómo a Vito Quiles, el portavoz del PSOE en el congreso, Patxi López, no le contesta las preguntas que le hace, pero sí le agredía verbalmente. Aunque lo más lamentable que un sector del periodismo se coloca al lado del bulo de Santaolalla. Es decir, ese sector del periodismo está, desde hace tiempo, contribuyendo al descrédito de una profesión imprescindible para todos.


