Denuncian el constante deterioro de la red ferroviaria y la falta de inversión tras la muerte de otro joven en prácticas en el accidente de Cataluña
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha convocado una huelga general en todo el sector ferroviario tras los últimos accidentes graves registrados en la red española, una decisión que refleja el profundo malestar del colectivo por lo que considera un deterioro constante e inadmisible del ferrocarril. La convocatoria se produce en un contexto marcado por dos siniestros de gran impacto social, en Andalucía y Cataluña, que han reabierto el debate sobre la seguridad ferroviaria.
Uno de los episodios más graves tuvo lugar ayer en Cataluña, en la línea de Rodalies R4, entre las localidades de Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona). El accidente se produjo cuando una estructura de contención se derrumbó sobre las vías a causa de las intensas lluvias, golpeando a un tren en circulación y provocando su descarrilamiento. El siniestro causó la muerte del maquinista, que se encontraba en prácticas, y dejó decenas de pasajeros heridos, varios de ellos de gravedad.
Tras el accidente, el servicio de Rodalies quedó totalmente suspendido durante horas en gran parte de Cataluña, mientras los equipos técnicos revisaban el estado de la infraestructura ante el temor de nuevos desprendimientos. La interrupción del servicio afectó a miles de usuarios y generó un fuerte colapso en la movilidad, especialmente en el área metropolitana de Barcelona.
Este suceso se suma al grave accidente ocurrido días antes en Adamuz (Córdoba), lo que ha llevado a SEMAF a denunciar una situación límite. El sindicato alerta de deficiencias en el mantenimiento de las infraestructuras, falta de inversión y protocolos de seguridad que, a su juicio, no se adaptan adecuadamente a fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes.
Los maquinistas reclaman criterios de seguridad homogéneos en toda la red, una revisión urgente de las condiciones de circulación y garantías reales antes de reanudar servicios. También han advertido de que exigirán responsabilidades si se confirman negligencias en la gestión del sistema ferroviario.
La huelga, aún sin fecha concreta, supone un nuevo foco de presión sobre el Ministerio de Transportes, que ha mostrado disposición al diálogo. Mientras continúan las investigaciones, crece la preocupación social y política por la seguridad del ferrocarril y por la necesidad de reformas estructurales en un servicio esencial para la movilidad del país.


