Jamaica tiembla con el huracán Melissa

«Se espera una situación catastrófica en Jamaica. Para la isla, será sin duda la tormenta del siglo«, así de contundente se ha mostrado la la especialista en ciclones tropicales de la Organización Metereológica Mundia, Anne-Claire Fontan, durante una rueda de prensa en Ginebra, en referencia al huracán Melissa, que ya ha dejado siete muertos en el Caribe, pero del que se espera que hoy haga muchos más estragos en el país caribeño. Por su parte, la Cruz Roja estima que afectará directamente al menos a 1,5 millones de jamaicanos, más de la mitad de la población. La isla ya espera el huracán, de categoría 5, que se prevé que toque tierra hoy, aunque ya ha provocado cortes eléctricos, unos efectos que también se han sentido en República Dominicana y Haití y que tienen al sur de Cuba en alerta.

Con marejadas ciclónicas de hasta 13 pies (4 metros) y precipitaciones de hasta 40 pulgadas (100 cm), Fontan dijo que “habrá inundaciones repentinas catastróficas y deslizamientos de tierra”, una auténtica pesadilla que observas cómo llega mientras no puedes hacer nada. “Hoy será un día muy difícil para decenas de miles, si no millones, de personas en Jamaica”, ha expresado Necephor Mghendi, de la Cruz Roja, por videoconferencia. “Los techos serán puestos a prueba, las aguas subirán y el aislamiento se convertirá en una dura realidad para muchos.” Se han habilitado más de 800 refugios para los evacuados de las zonas más afectadas. “La principal prioridad fue sacar a la gente del peligro para reducir el número de víctimas”, ha concluido el portavoz.

No salgan”, insta el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE. UU. Se esperan efectos, comparables incluso, a los causados por los huracanes María en 2017 o Katrina en 2005 en Puerto Rico y Nueva Orleans. El Gobierno de Jamaica informó ayer de que unas 50.000 personas se encuentran sin servicio eléctrico  y que ya provoca “dificultades” en el sur de la isla. El primer ministro Andrew Holness advirtió sobre daños particularmente significativos en la zona oeste del país. “No creo que ninguna infraestructura en esta región pueda resistir un huracán de categoría 5, por lo que podría haber una destrucción significativa».