Opinión: ‘Balizas V16 y la incompetencia’. Por Fernando Cuesta

Las balizas que debemos llevar obligatoriamente en los vehículos para ser empleadas, en caso de alguna incidencia, están convirtiéndose en un problema. Un hecho que se venía ya anticipando, a pesar del esfuerzo que se han empleado para vendernos ‘sus bondades’. Con el añadido de que algún tipo de balizas, en vísperas del uso obligatorio, han sido rechazadas como homologables y ya habían sido adquiridas por los propietarios de algunos vehículos. Lo que confirma la improvisación de la medida. Las balizas V16, que debemos llevar obligatoriamente por lo que estamos comprobando, no parece que hayan sido analizadas ni programadas de manera correcta atendiendo a los resultados.

Los triángulos que hasta ahora eran obligatorios llevar en los vehículos han sido sustituidos por otra herramienta, sin que haya habido una motivación convincente para ese cambio. Aunque esa falta de argumentos para realizar el cambio es muy posible que se halle en lo que estamos conociendo. Tras varios años de llevar obligatoriamente la señal del triángulo, se nos dice que era peligroso su uso a la hora de colocarlos en la calzada. Es curioso imponer un sistema del que no se está convencido. Se nos empujaba entonces hacia un posible accidente. Corríamos un riesgo al colocarlo a una distancia determinada del coche averiado, a pesar del chaleco reflectante. Podríamos concluir que las personas que en el uso de estos triángulos hayan sufrido algún tipo de accidente, la administración, la DGT, debería hacerse cargo de todas las consecuencias. ‘Quien la hace, la paga’.

«Es curioso imponer un sistema del que no se está convencido»

Lo que sí está claro que la obligatoriedad de llevar las balizas supone para la Hacienda pública ingresar 300 millones de euros a través del IVA. Aunque el beneficio para la seguridad de los conductores no está tan claro. A los pocos días de iniciar la obligatoriedad de llevar la baliza, ya ha habido un intento y dos robos de vehículos. Existe una aplicación en la que se señala la ubicación del auto averiado. Una pista muy clara para que los amigos de lo ajeno hayan actuado con éxito. Es decir, los nuevos profesionales del delito, que son los delincuentes informáticos han comenzado su ‘actividad’. La incompetencia institucional está contribuyendo a la inauguración de un campo extenso para otra versión del delito.
Dichos delincuentes se han presentado donde se encontraban los coches averiados cuyas balizas estaban activadas y con habilidad se los han llevado, y ‘si te he visto no me acuerdo’. Han dejado a sus propietarios ‘compuestos y sin novia’. Es muy posible que los ladrones los vendan en el mercado negro o les desguacen para venderlos por piezas.

Se los han sustraído delante de sus narices. Lo que da una idea de la falta de estudio para imponer la obligatoriedad de llevar las balizas V16. Es muy claro que se han precipitado en imponer la norma. No sabemos si solo han sido, hasta ahora, dos coches robados, por causas del ‘chivato’ de las balizas, pero es el resultado de un error de la DGT, de bulto. La DGT debería hacerse responsable del perjuicio de esos dos conductores. Además, que esta precipitación debería traducirse en dimisiones o destituciones. El asunto es suficientemente grave para que se asuman responsabilidades. Lo que queda muy claro es que quien está beneficiándose realmente de las balizas es el departamento de María Jesús Montero, la Hacienda pública. No conforme con no deflactar el IRPF, da un paso más y penaliza una seguridad ‘fake’. Nos cobra un impuesto en un instrumento que no garantiza nuestra seguridad, sino que propicia un posible robo.