Continúan esclareciéndose las causas del terrible siniestro de tren que ha sesgado la vida de al menos 40 personas, a lo que se suman más de 150 heridos de diferente consideración. Entre las posibles causas, una de las opciones radica en un mal estado de la red ferroviaria, especialmente en ese punto, donde Adif registró hasta 19 incidencias en los últimos cuatro años. En este último 2025, avisó de hasta 7 retrasos por averías en la zona de Adamuz, en el tramo Madrid- Andalucía, la última el 23 de diciembre. Pero incluso hubo personas que avisaron de que pasaría un «desastre».
Resulta que ahora la hemeroteca nos recuerda que hubo usuarios en las redes sociales, en este caso un ingeniero, que el 30 de octubre de 2025 mostró su preocupación por el estado de las condiciones en las que viajaba el tren de alta velocidad y pronosticó un fatal accidente. Hoy, ese mensaje está ganando una trascendencia tremenda por el pronóstico que hizo. «Soy ingeniero mecánico, y las vibraciones del AVE a 250 km/h no son normales. Las máquinas expuestas a ciclos repetidos de grandes esfuerzos por debajo de su límite elástico rompen a fatiga sí o sí después de un tiempo«, avisó en un primer momento, expresando un problema del que nadie hablaba. «NADIE diseña una máquina para operar en esas condiciones, el AVE es un misil de los años 90 que vuela bajo«.
A continuación, expresó directamente las consecuencias que creía que podían ocurrir si seguían alcanzando esas velocidades en la catenaria actual. «Es cuestión de tiempo que haya un desastre, mueran cientos de personas hechas papilla primero, y cenizas después. Saldrá Pedro Sánchez diciendo que él está bien, y patada ‘palante’ hasta que el cuerpo aguante«. Gráfica respuesta de lo que ocurrió. El usuario se hace conocer como @Putrefacha en X, aunque esa misma cuenta en Instagram remite al nombre de Doctora Agustina de Fecca. Esta persona, que volvió a asegurar que es ingeniero/a, avisó de lo que sucedería. Tiempo de depurar responsabilidades.
No acaba ahí la cosa, ya que usuarios anónimos que han usado el tren también dejaron constancia de las continuas vibraciones que les parecieron anómalas:


