Irán ignora las amenazas de Trump: «Hasta la capitulación»

El ejército iraní, que ha atacado una planta de Amazon en Baréin, ha prometido «ataques devastadores» horas después de la amenaza de bombardeos del presidente americano

El ejército de Irán ha elevado la tensión internacional al prometer “ataques devastadores” contra Estados Unidos e Israel, apenas horas después del discurso de Donald Trump en el que advirtió de posibles bombardeos masivos contra el país islámico. La escalada verbal se ha trasladado rápidamente al terreno militar, con una serie de acciones que intensifican el conflicto en Oriente Medio, con el Líbano como actor importante también.

El comandante operativo del ejército iraní, Jatam al Anbiya, aseguró en un comunicado difundido por la televisión estatal que la guerra continuará “hasta su humillación, su deshonra y su capitulación”. En el mismo mensaje, instó a esperar acciones “más amplias, destructivas y contundentes”, evidenciando la disposición de Teherán a prolongar el enfrentamiento y a no negociar.

Poco después del discurso de Trump, Irán lanzó una oleada inicial de misiles contra territorio israelí, seguida de al menos tres ataques adicionales durante la madrugada. A estas acciones se sumó Hizbulá, que disparó más de 50 proyectiles contra el norte de Israel, ampliando el frente de conflicto y elevando el riesgo de una guerra regional a gran escala.

En paralelo, medios iraníes informaron de un supuesto ataque con drones contra aviones de combate estadounidenses en la base de Al Azraq, en Jordania. Este movimiento se produce tras el ultimátum lanzado por Teherán, que incluía una lista de 18 grandes compañías estadounidenses como posibles objetivos. Entre ellas figuran gigantes tecnológicos y de defensa como Microsoft, Apple, Google, HP, Intel, Meta, IBM y Boeing.

Amazon, alcanzado

La Guardia Revolucionaria iraní también afirmó haber atacado un centro de datos de Amazon en Baréin, en el marco de su amenaza de golpear empresas estadounidenses en Oriente Medio. Según la agencia Mehr, la acción habría obligado a la compañía a abandonar la región, aunque no se han ofrecido detalles independientes que confirmen el alcance del ataque.

La combinación de ataques militares y amenazas a intereses económicos marca un nuevo nivel en la estrategia iraní, que busca presionar tanto en el ámbito bélico como en el tecnológico, empresarial y económico. Este enfoque aumenta la incertidumbre en los mercados y en la estabilidad regional, mientras ambos frentes continúan propagando amenazas.