Ambos fueron acusados de participar en labores de inteligencia relacionadas con instalaciones nucleares, en colaboración con el Mossad
Irán ha ejecutado este sábado a dos hombres condenados por presunto espionaje para Israel, en medio de la creciente tensión militar y diplomática entre Teherán, Washington y el Gobierno israelí. Las autoridades iraníes identificaron a los ejecutados como Yaqub Karimipour y Naser Bakarzadeh, acusados de colaborar con el Mossad y de facilitar información sensible sobre infraestructuras estratégicas iraníes.
Según medios vinculados al poder judicial iraní, ambos fueron ahorcados tras la confirmación de sus condenas por parte del Tribunal Supremo. Teherán sostiene que los acusados participaron en labores de inteligencia relacionadas con instalaciones clave, incluida la zona nuclear de Natanz, una de las áreas más sensibles del programa atómico iraní.
Las ejecuciones se producen en un contexto de endurecimiento represivo dentro de Irán contra posibles enlaces de la dupla judeoamericana desde el inicio de la guerra regional el pasado 28 de febrero. Organismos internacionales y grupos de derechos humanos han denunciado un aumento de arrestos, ejecuciones y acusaciones de espionaje bajo cargos relacionados con la seguridad nacional y la colaboración con potencias extranjeras.
Mientras tanto, la tensión internacional continúa creciendo. El presidente estadounidense Donald Trump ha rechazado una nueva propuesta iraní de negociación y ha advertido de nuevo de posibles represalias si Teherán no acepta un acuerdo más amplio sobre su programa nuclear y su actividad militar regional. Irán, por su parte, considera “probable” una reanudación de la guerra a gran escala y mantiene el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro mundial de petróleo.


