Parecía que podía ser un aciago final de año para el mundo del baloncesto y en especial de la NBA de confirmarse que la lesión de rodilla que sufrió ayer Nikola Jokic revistiera gravedad. Finalmente, las pruebas arrojaron un resultado positivo, ya que el pívot evita una lesión de gravedad. El MVP de los Nuggets sufre una hiperextensión de rodilla izquierda que le obligará a estar cuatro semanas fuera de las canchas.
La lesión tuvo lugar segundos antes del descanso, cuando, en una acción defensiva, su compañero Spencer Jones pisó el pie izquierdo del serbio y provocó que se le doblara la rodilla. Jokic se fue al suelo de inmediato con evidentes gestos de dolor, para abandonar poco después la pista por sí mismo, aunque cojeando, en dirección a los vestuarios. Su equipo tendrá que intentar suplir como pueda la baja del serbio, el mejor jugador del mundo en la actualidad.


