El cantante Julio Iglesias ha presentado una demanda de conciliación contra la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, por sus declaraciones públicas sobre presuntas agresiones sexuales y condiciones laborales degradantes atribuidas al artista. Y puede que no sea la última demanda que interponga, además de la de Eldiario.es, al saltarse la presunción de inocencia.
Iglesias sostiene que Díaz, en una publicación en la red social Bluesky y en una entrevista televisiva, calificó de “escalofriantes” los testimonios de dos extrabajadoras que le acusaron de “abusos sexuales” y de someterlas a una “situación de esclavitud”. Esta denuncia fue archivada previamente por la Fiscalía por falta de jurisdicción, al considerar que los hechos habrían ocurrido fuera de España y que no existían requisitos legales para investigarlos en el país.
La demanda presentada ante los tribunales de Madrid califica las manifestaciones de Díaz como “injurias con publicidad y calumnias” y considera que han vulnerado gravemente la presunción de inocencia del cantante, afectando su honor, imagen pública y reputación social. El escrito insta a que Yolanda Díaz reconozca expresamente el daño causado, se retracte públicamente y rectifique sus comentarios en los mismos medios y franjas horarias en que fueron emitidos.
Además, la representación legal de Iglesias pide una indemnización económica por el perjuicio reputacional derivado de las declaraciones, que, según la demanda, han tenido una amplia difusión. El letrado del artista, José Antonio Choclán, advierte en el escrito que, de no producirse la retractación solicitada, procederán a presentar una querella formal contra la ministra por los hechos denunciados.
En su demanda se destaca también que Díaz se pronunció sobre esas acusaciones en un programa de televisión tras la difusión de la publicación original, ratificando en parte sus palabras y, según Iglesias, agudizando el daño a su reputación. Además, está en trámite una demanda contra el Eldiario.es por difamaciones, al ser los que dieron la exclusiva que se caía por sí misma.


