No era necesario volver a demostrarlo pero ayer ‘La Batalla de los Sexos’ enfrentó en una pista de tenis a un hombre contra una mujer. Ganó el hombre, elgriego Kyrgios, semiretirado, con la movilidad lejos de su primer nivel y a medio gas (6-3 y 6-3) ante Aryna Sabalenka, la número uno del mundo. Y eso que para intentar igular el partido, se acortó la pista de la tenista, con 75 centímetros más estrecha. Además, se permitía una bola de saque en vez de dos. El partido se vendió como algo más especial de lo que fue, una especie de show sin el mínimo carácter competitivo.
Por enésima vez, se demostró que no hay ni el mínimo debate entre el deporte masculino y femenino. Aun así, en el mundo del tenis, la importancia de las mujeres es capital, y además es uno de los deportes donde más dinero se mueve en categoría femenina. Por poner un ejemplo, Sabalenka ha ganado más el año pasado (15 millones) que Kyrgios en toda su carrera profesional, que ya está en el ocaso. Aun así, el encuentro que atrajo a algunos caras conocidas a la pista de Dubai, en la que ninguno de los dos se esforzó demasiado.

Esta batalla de los sexos viene a rememorar aquel duelo de 1973, más serio, entre Billie Jean King y Bobby Briggs, que fue un partido trascendental para la profesionalización y desarrollo del tenis femenino por la victoria de la leyenda estadounidense. Briggs, extenista ya retirado y showman, afirmaba que los hombres eran superiores a las mujeres en el deporte. Aquello fue un evento mundial y ganó Billie Jean. Más recientemente, la extenista Garbiñe Muguruza afirmó que «un chico en edad júnior me ganaría a mí siendo la mejor del mundo«.


