Los 14 ciudadanos españoles procedentes del crucero MV Hondius, entre ellos 13 pasajeros y un miembro de la tripulación, han llegado este domingo alrededor de las 16.30 horas al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde permanecerán en cuarentena preventiva después del brote de hantavirus detectado durante la expedición antártica del buque.
La llegada se ha producido bajo un amplio dispositivo sanitario y de seguridad coordinado por las autoridades españolas tras el operativo internacional de repatriación organizado durante las últimas jornadas. Los afectados aterrizaron previamente en España después de abandonar el crucero, que permanecía bajo vigilancia epidemiológica debido a la detección de casos compatibles con hantavirus entre algunos de los viajeros.
Fuentes sanitarias han señalado que el protocolo activado responde a criterios estrictamente preventivos y de control epidemiológico. A su llegada al Hospital Gómez Ulla, los españoles fueron sometidos a nuevas evaluaciones médicas, controles de temperatura y revisión clínica individualizada antes de ser trasladados a las zonas habilitadas para el aislamiento.
El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla ya cuenta con experiencia en la gestión de emergencias sanitarias y protocolos de aislamiento biológico, especialmente tras su participación en crisis epidemiológicas internacionales y durante la pandemia de covid-19. Las instalaciones preparadas para la cuarentena disponen de circuitos separados, control médico continuo y medidas específicas para minimizar cualquier riesgo de transmisión.
El MV Hondius había quedado en el centro de la atención internacional después de que varios ocupantes presentaran síntomas compatibles con hantavirus durante la travesía. El crucero, especializado en expediciones polares, realizaba una ruta por la Antártida cuando comenzaron a activarse las alertas sanitarias.

El hantavirus es una enfermedad infecciosa transmitida generalmente por roedores silvestres a través del contacto con fluidos, excrementos o partículas contaminadas. Aunque no suele producirse transmisión masiva entre personas, las autoridades sanitarias mantienen protocolos de máxima vigilancia debido a la gravedad potencial de algunos casos.
Los 14 españoles permanecerán ahora bajo observación médica durante el periodo establecido por los especialistas para descartar cualquier posible desarrollo de síntomas. El seguimiento incluirá controles periódicos y evaluación constante del estado de salud de todos los repatriados.
«Situación controlada«
Las autoridades sanitarias españolas han insistido en que «la situación está controlada« y que el ingreso preventivo responde al cumplimiento de los procedimientos internacionales de seguridad sanitaria. Además, se mantiene la coordinación con organismos internacionales y con las autoridades de los países implicados en la ruta del crucero para seguir monitorizando la evolución del incidente.
Mientras tanto, familiares de algunos de los pasajeros han mostrado alivio tras la llegada de los españoles a Madrid, después de varios días de incertidumbre en mitad de una situación que ha generado gran atención mediática por las características del brote y el aislamiento del crucero en aguas australes.


