Mónica García reconoce un sospechoso simulacro hace menos de un mes. «No ha sido improvisado»

Continúan acumulándose pruebas de que la llegada del Hantavirus no es tan fortuita como pudiera parecer de antemano

Dicen que en política nada es casualidad, simplemente a veces no se conocen las causas de los acontecimientos pero nada suele ser fortuito. Curiosamente, hoy la Ministra de Sanidad, Mónica García, que no es la más lista de la clase y va a volver a ser la responsable de la sanidad española en tiempos difíciles, ha reconocido que el 14 de abril se realizó un simulacro de evacuación exactamente con las mismas características, casualmente, que las vividas en el desembarco del Hondius.

Unas palabras que no tienen desperdicio, porque todo hace indicar que se fue de la lengua más de lo conveniente. ¿Cómo se puede explicar sino esta información que detalla? «Esto no ha sido improvisado. Hace un mes hicimos un simulacro en Las Palmas por si acaso venía algún barco con alguna enfermedad hemorrágica y por si acaso venía algún cadáver», señaló sin imutarse. Da que pensar y, sobre todo, que sospechar.

Es decir, que menos de 25 días antes del ‘fortuito’ suceso, se realizó un operativo marítimo, también en las Islas Canarias casualmente, por si casualmente venía un barco con gente enferma y algún posible cadáver, que lo hubo, casualmente también. ¿Quiso García romperle una lanza a favor de la gestión del Gobierno, delatando una extraña operación previa que quizás no debía salir a la luz? ¿Qué sé yo? Se podía haber hecho un simulacro en cuanto a protocolos sanitarios para los cientos de miles de inmigrantes que llegan a España para buscar la regularización en España en las últimas fechas auspiciada por el Gobierno, pero no, fue en un barco, en Canarias y por si se habían contagiado de una enfermedad en plena travesía. Vaya.

Con esta clase de dirigentes políticos, el dicho de «piensa mal y acertarás» suele funcionar. Tampoco ayuda a que se les crea cuando se ven imágenes como la de un psiquiatra adscrito al Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, que abandonó uno de los autobuses de la UME durante el traslado hacia el aeropuerto sin seguir los protocolos previstos ante el posible brote de hantavirus.

Según las imágenes difundidas por ABC, el vehículo, escoltado por la Guardia Civil, se detuvo brevemente en una vía secundaria y el médico descendió portando el EPI en la mano y sin mascarilla. El facultativo formaba parte del equipo encargado de prestar apoyo psicológico a los pasajeros evacuados del crucero. El protocolo establecía evitar cualquier contacto con población civil y exigía un cumplimiento estricto de las medidas de protección sanitaria durante toda la operación.

Si queremos echar más leña al fuego, deberemos también entrar en el terreno de la conspiración, porque se dan situaciones incomprensibles, que parecen ser anunciadas en una especie de juego global macabro. ¿Cómo se explica que un usuario llamado ‘Soothsayer’, en cuya descripción solo se lee «leo el futuro» el 11 de junio escribiera este mensaje:

2023: Fin del coronavirus

2026: Hantavirus

Muchos creerán en el cúmulo de casualidades pero nada parece casual. Es como si hubiera personas que ya sabían lo que iba a pasar, un simulacro idéntico al suceso justo posterior en el tiempo y, para rematar, la revista The Economist, un medio que parece anunciar en forma de jeroglíficos lo que va a pasar en el mundo. Se trata de una revista dirigida por corporaciones elitistas, que viene a demostrar de forma indirecta que el mundo, efectivamente, está dirigido por personas que mueven los hilos mientras nosotros somos los tíeres.

No hay más que ojear las famosas portadas del medio británico para ver que juegan con la información de la que disponen. En la portada de diciembre de 2025, titulada. ‘El mundo a través de 2026’, se puede ver dos agujas para vacunarse y dos barcos. Quizás podría referirse a los barcos implicados en el conflicto de Irán, con el estrecho de Ormuz como punto clave del entuerto, pero en ese caso, ¿también sabían que se iba a producir un conflicto internacional que aún no tenía visos, de cara al exterior, de producirse? Curioso también.

Y ya para cerrar el círculo, nos encontramos con que en la portada de la primera semana de mayo de la revista, días antes de que se conociera la existencia ni siquiera del Hondius y después del famoso simulacro en aguas canarias, sale casualmente de nuevo, un solitario barco, que es cierto que se asemeja a un barco de carga y hace referencia en una frase debajo al petróleo, pero la frase que acompaña la imagen, puede querernos decir algo:

‘Still in La La Land’, que traducido quiere decir algo así como «sigue viviendo una fantasía» o «no se entera de la realidad», coloquialmente hablando: «Vive en los mundos de ‘yupi'». Quizás sea un mensaje encriptado, o no tanto, en en referencia a una humanidad que «no se entera de nada», según reza la frase, y de la que seguramente ser rían ya que, por más que tratan de aportar pruebas de que nada es fortuito, seguimos creyendo cualquier narrativa, por muy rocambolesca que sea. Ya despertaremos algún día.