La evacuación del MV Hondius finalmente se tratará con controles sanitarios a bordo y sin contacto con la población canaria
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha informado de que la ministra de Sanidad, Mónica García, le ha comunicado un cambio en el operativo del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus. Finalmente, el buque no atracará en puerto y permanecerá fondeado frente a la costa de Tenerife, desde donde se llevará a cabo la evacuación de los pasajeros mediante lanchas o una nave nodriza.
El Ministerio de Sanidad ha confirmado que todos los pasajeros serán evaluados a bordo antes de cualquier traslado y que el dispositivo sanitario se desarrollará sin contacto directo con la población canaria. El objetivo, según el Ejecutivo, es minimizar cualquier riesgo de exposición y garantizar que el proceso se realice bajo control médico estricto en todo momento.
En la misma línea, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha asegurado que el operativo está diseñado para evitar cualquier interacción entre los pasajeros del crucero y la ciudadanía del archipiélago. Las autoridades insisten en que la coordinación entre administraciones permite gestionar la situación con garantías de seguridad sanitaria.
Mientras tanto, el caso sigue generando tensión en Canarias. Los trabajadores de los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Granadilla habían advertido de posibles bloqueos ante la falta de información y protocolos claros. Paralelamente, la naviera Oceanwide ha actualizado la lista de pasajeros que desembarcaron en Santa Elena antes de detectarse el brote, elevando la cifra a 30 personas de al menos 12 nacionalidades, entre ellas el cuerpo del primer fallecido.
Tras la evacuación, los pasajeros españoles serán trasladados al Hospital Gómez Ulla de Madrid, mientras Sanidad estudia la posibilidad de imponer cuarentenas obligatorias en caso de negativa al aislamiento. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, han insistido este jueves en que actualmente “no hay personas infectadas dentro del crucero”, después de que varios pasajeros fueran evacuados y trasladados a hospitales
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha apelado públicamente a la “responsabilidad individual” de los pasajeros una vez lleguen a territorio español, insistiendo en la necesidad de respetar las cuarentenas y controles médicos establecidos por las autoridades sanitarias. El Ejecutivo busca evitar cualquier escenario de transmisión mientras se completan las investigaciones epidemiológicas relacionadas con el brote.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, recordó que los viajeros asintomáticos no pueden ser obligados legalmente a permanecer confinados de forma automática. Aun así, defendió que el Estado dispone de “instrumentos legales suficientes” para adoptar medidas extraordinarias en caso de que fuese necesario proteger la salud pública.
Desde la embarcación también se intentó trasladar un mensaje de tranquilidad. El responsable del crucero aseguró el 12 de abril que no existían en ese momento pasajeros positivos activos dentro del barco y que todas las personas que requirieron asistencia médica fueron derivadas a centros hospitalarios siguiendo las recomendaciones de los equipos sanitarios internacionales.


