OPINIÓN: ‘El despreciable Matute’. Por Fernando Cuesta

No puede a nadie sorprender si denomino a Oscar Matute, representante de la plataforma vinculada a ETA que conocemos como BILDU, de despreciable. Es lamentable que un personaje como él pretenda dar lecciones de honestidad a quienes han visto morir a sus compañeros asesinados por la banda asesina de ETA. Es realmente preocupante que una democracia consienta que se le de voz a un personaje que milita en un grupo nacido gracias a balas, bombas y terror y bautizado por ETA. Es realmente vomitivo y por tanto muy ‘indigesto’ para la democracia y el estado de derecho. Pero sobre todo hiriente para las víctimas del terrorismo de ETA.

Matute, perteneciente a un grupo en el que están integrados varios individuos terroristas, condenados por delitos de sangre, y que han ocupado espacio en las listas electorales de BILDU, ha participado en una presunta comisión encargada de investigar las consecuencias de la ‘gota fría’ en el Levante.
Matute busca su minuto de gloria ya que a nivel intelectual no logra ocupar el centro de atención. Su ignorancia y su analfabetismo político y cultural le hace acreedor de ser ignorado. Salvo por su indumentaria chabacana y su pendiente en la oreja.

Para hacerse un hueco en los medios de comunicación y justificar el pago de su nómina ha elegido al jefe de la oposición, al líder del PP, Núñez Feijoo. Una elección como veremos más adelante muy equivocada, aunque conociendo la escasa capacidad intelectual del personaje no extraña su errónea elección. Matute en ningún momento en esta comisión ha plateado la comparecencia de la que fuera Ministra de transición ecológica para platearle una pregunta vital. ¿por qué no se han hecho las obras en el barranco del Poyo y que el no haberlas hecho supuso que el 83% de las víctimas de la DANA se debieron por la falta de esa obra? Pero a Matute no le interesa la vida de las personas. Lo demuestra cuando no condena los asesinatos de ETA.

En su estrategia de copar la atención intentó ‘ridiculizar’ al líder del PP, Núñez Feijoo, en su turno de preguntas en la comisión sobre la DANA. Intentó colocar al jefe de la oposición en una situación incómoda, cuando le señaló que había mentido sobre la DANA. Pero el señor Feijoo no se sintió aludido, es más no le dio respuesta alguna. Lo que si le preguntó al interrogador fue si era conocedor de alguna pista que lleve a esclarecer los más de 300 asesinatos de ETA que aún están sin resolver. Una respuesta que ha dejado un tanto descolocado a Matute ya que su única contestación ha sido muy peregrina y nos da una idea de su bajo coeficiente intelectual: “ya salió el comodín de ETA«. Esa fue la reacción del aliado y palmero de la banda terrorista ETA.

Una y otra vez se demuestra que a gentecilla como Matute, cuando se le lee la cartilla, no sabe reaccionar. En un símil diríamos que Matute se asemeja a un terrorista de ETA. Cuando se le desarma no sabe que hacer sin la pistola. Matute fuera del círculo sangriento etarra se encuentra como un pez fuera del agua. Su ineptitud le delata cuando sube a la tribuna del Congreso. Con solo su presencia en el Congreso lo contamina y cada vez que intervine en algún debate en la cámara se nota la presencia de los cadáveres de las víctimas de ETA. El hemiciclo se enfría, su temperatura es la misma que existe en la morgue, el lugar donde han estado las más de 856 víctimas asesinadas por ETA.

La presidenta Ramírez, lejos de cumplir su papel

Gente como Matute que milita en una formación apadrinada por una banda terrorista en países democráticos como Alemania, Francia o EEUU estaría detenido. Desde luego no se les ocurriría exhibir esa chulería de la que hacen gala. Y lo que es también muy importante, no comprarían ni un cacahuete con recursos públicos. En esta comisión no podemos pasar página sin hacer mención a su presidenta, la socialista, Carmen Martínez Ramírez. Una persona que tuvo un protagonismo deleznable. En algunos momentos daba la impresión que se sumaba a la estrategia descalificadora que llevaba a cabo el miserable Matute. Apenas dejaba tiempo para contestar a los insultos que el representante de BILDU le lanzaba. La señora Martínez lejos de cumplir con su papel de presidenta mostró su rechazo hacia el líder de la oposición.

Hubo momentos en los que la señora Martínez mostraba su animadversión contra Feijóo, lo que la señala como enemiga de la democracia. En un estado democrático, el presidir una comisión de investigación es ser imparcial. Lo contrario de un sistema dictatorial donde los presidentes son verdugos de quienes no declaran en favor del régimen. Ignoro si esta comisión sobre la DANA servirá para esclarecer lo que ocurrió. Pero sé para lo que está sirviendo. Sé que está sirviendo para que la sociedad contemple y sepa quienes se sientan en el Congreso de los Diputados. Que Sepa que ETA sigue viva y que tiene un vocero que se sienta en la cámara que representa a la sociedad española y que han sido elegidos por gentes de su misma calaña.

Porque votar a esta gente, votar a BILDU, es estar a lado de quienes brindaban con cava cada vez que ETA asesinaba. Nada en este mundo es perfecto y por tanto la democracia no lo es. Una de esas imperfecciones es haber legalizado a una formación que se autodenomina política, pero no es ni más ni menos que un altavoz de la banda terrorista de ETA. Matute es la demostración de ese altavoz miserable confirmando que la democracia, además de imperfecta, es demasiado generosa. Matute es una anomalía democrática que, gracias a personajes repugnantes como el presidente del TC, Conde Pumpido, legalizando a BILDU, puede insultar a los representantes de la sociedad democrática. En un país normal, en una democracia normal grupos como BILDU estarían fuera de la ley. Además, personajes como Matute y su jefe, Otegui, no disfrutarían de los impuestos de los ciudadanos españoles y de las víctimas del terrorismo.