El barril de petróleo supera los 53 dólares

Trump, mientras tanto, acusa al primer ministro inglés Starmer de «no ser de mucha ayuda» al no sumarse a los ataques lanzados

El precio del gas natural volvió a dispararse este martes con una subida adicional del 22 %, superando la barrera de los 53 dólares por unidad en los principales mercados internacionales. La escalada se produce en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica y temor a interrupciones en el suministro energético por el miedo a que se vean afectadas infraestructuras clave de producción y transporte.

La volatilidad se ha instalado en los mercados energéticos, que reaccionan con rapidez ante cualquier novedad militar o diplomática. Especialmente en Europa, donde el gas natural sigue siendo un recurso estratégico para la industria y la generación eléctrica. Los inversores temen que la crisis se prolongue y derive en nuevas tensiones inflacionarias a escala global.

También se han reportado daños daños recientes en los edificios de acceso de la planta subterránea de enriquecimiento de combustible de Natanz, en el centro de Irán, si bien se comentó que no se esperan «consecuencias radiológicas», aunque esto tampoco parece un hecho correlativo a una subida del petróleo a nivel mundial.

En paralelo a la sacudida en los mercados, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cargar contra el primer ministro británico, Keir Starmer, por su postura ante la guerra contra Irán. En declaraciones telefónicas al diario The Sun, Trump afirmó que el líder británico “no ha sido de mucha ayuda” en la actual coyuntura.

Uso de bases británicas

Tras el ataque de un dron de fabricación iraní en la base militar británica en Akrotiri, situada en la isla de Chipre, el mandatario estadounidense lamentó la inacción inglesa y parece inevitable el deterioro de la relación bilateral y aseguró que nunca pensó que vería un distanciamiento semejante entre ambos países. Sus palabras hacen referencia a la decisión de Starmer de no sumarse directamente a los ataques lanzados el sábado por Estados Unidos e Israel.

En un intento de mantener el equilibrio diplomático, el primer ministro británico explicó ante la Cámara de los Comunes que optó por no participar en la ofensiva, aunque posteriormente autorizó el uso de bases británicas en o cerca de Oriente Medio por parte de la aviación estadounidense con fines defensivos.

Trump señaló que comprende que Starmer “tiene sus propios problemas”, pero advirtió de que esta postura está afectando a una relación que, en sus palabras, fue durante años la más sólida para Washington. Además, subrayó que actualmente Estados Unidos mantiene vínculos muy estrechos con otros socios europeos como Francia y Alemania, en medio de un escenario internacional cada vez más tenso.