Dos vascos fueron acusados de planear actos terroristas, otro es periodista y la chica es abogada y defensora de los derechos humanos
Los cinco presos españoles liberados por las autoridades venezolanas ya están en suelo español tras haber aterrizado hacia las 13.30 horas. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó que pudo hablar con ellos tras su excarcelación para trasladarles su satisfacción por el regreso a casa después de meses de detención. En una entrevista concedida este viernes, Albares aseguró que el Gobierno español continúa trabajando para lograr nuevas liberaciones y reconoció que existe la expectativa de que otro ciudadano español pueda quedar en libertad en las próximas horas o en los próximos días.
No obstante, el ministro evitó ofrecer más detalles por prudencia diplomática y expresó su deseo de que este gesto se mantenga en la nueva etapa política que se abre en Venezuela. Los ciudadanos españoles ya en España son José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel. Basoa y Martínez Adasme, ambos vascos, fueron detenidos en septiembre de 2024 y acusados de planear actos terroristas en un momento de elevada tensión entre los gobiernos de España y Venezuela.

Miguel Moreno Dapena, periodista canario, fue arrestado el pasado mes de junio tras la interceptación del barco de exploración marina en el que viajaba, mientras que Rocío San Miguel, abogada y defensora de los derechos humanos, fue detenida en febrero de 2024. Organizaciones internacionales han denunciado que durante su encarcelamiento sufrió graves problemas de salud que no fueron atendidos a tiempo.
Zapatero
El Ministerio de Asuntos Exteriores calificó la excarcelación como un “paso positivo” y recordó las relaciones históricas y humanas que unen a España con el pueblo venezolano. Según el Gobierno, aún permanecen ciudadanos españoles detenidos en cárceles del país sudamericano, la mayoría con doble nacionalidad. Las autoridades venezolanas presentaron la liberación como un gesto unilateral orientado a consolidar la paz y la convivencia, y agradecieron la mediación internacional, en especial la del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. España, por su parte, confía en que este movimiento facilite nuevos avances humanitarios y diplomáticos.


