El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, podría terminar entre rejas: la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado al Tribunal Supremo prisión provisional sin fianza para él, al considerarse que existe un riesgo elevado de fuga. El pedido se realiza en el marco del llamado caso Koldo, una causa en la que Ábalos está imputado junto a su exasesor Koldo García por presuntos delitos de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada relacionados con contratos públicos de compra de mascarillas durante la pandemia.
La Fiscalía solicita para Ábalos una pena de hasta 24 años de cárcel, además de una multa millonaria. Las acusaciones populares, lideradas por Partido Popular (PP), respaldan la petición de prisión incondicional sin fianza. Hoy se ha celebrado en el Supremo una vistilla ante el juez instructor, Leopoldo Puente, quien debe decidir en las próximas horas si decreta el ingreso en prisión, mientras la prensa y la opinión pública siguen muy pendientes. Ayer, Ábalos reconoció que sí hubo reunión entre Otegui y Sánchez para preparar la moción de censura contra Rajoy y que Yolanda Díaz cometía irregularidades en los pisos asignados a los políticos.
El valenciano, por su parte, ha rechazado el peligro de fuga y ha tildado la petición de “decisión política”, argumentando que reside en España, sigue acudiendo al Congreso y no tiene medios económicos ni intención de huir. «No tengo dinero ni a donde ir«, comentó, en uno de sus habituales discursos victimistas. El desenlace de esta vista marcará un giro importante en el caso, ya que, si se aprueba la solicitud, sería la primera vez que el exministro ingresa en prisión preventiva en esta causa.
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