EL PSOE empieza perdiendo las elecciones en Andalucía tras el discurso inicial de María Jesús Montero en su regreso

Se dio una importancia terrible por volver a Andalucía, habló en tercera persona de «rescatar a los andaluces» y se denominó «la mujer sin duda con más poder en el conjunto de la democracia»

Pedro Sánchez sabe que se juega mucho en las próximas elecciones andaluzas que se celebrarán el 27 de mayo. Tras los últimos comicios negativos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, el PSOE se la juega en Andalucía, donde en la última votación el partido popular de Juanma Moreno casi dobló a los socialistas (58 a 30, con 14 escaños para VOX). Por tanto, a Pedro no le queda otra que reclutar a su mejor equipo, donde destaca, cómo no, la sevillana María Jesús Montero, que ha decidido con mucha humildad abandonar el Consejo de Ministros para ser candidata del PSOE en Andalucía y tratar de que los comicios no representen otro fracaso socialista.

Pero ‘Chiqui’ Montero ya no es la misma, ha cambiado, ahora se siente «la mujer sin duda con más poder en el conjunto de la democracia» y ha decidido valorarse mucho a sí misma y a su decisión de regresar al barro andaluz cuando estaba en la ‘creme’ de la política. Si algo tiene claro Montero es que esa decisión hay que tenerla en valor ya que «es muy valorable que una persona con mi responsabilidad decida presentarse a unas elecciones autonómicas, dejando sus cargos institucionales y apostando por Andalucía«. Montero, desde que fue ministra, habla en tercera persona.

«Me permiten que ponga en valor lo que tiene más valor porque eso no se ve habitualmente«, afirmó «Porque alguien con ese recorrido y con ese número de funciones venga a Andalucía a disputar unas elecciones autonómicas y a rescatar a los andaluces del deterioro de los servicios públicos, a mí me parece en política algo digno y así tenemos el testimonio de qué entendemos por poder los socialistas, que no es otra cosa que ponernos al servicio allí donde se nos necesite para dar lo mejor de nosotros mismos», continuó en su particular discurso para ponerse en valor, a pesar de los 128.000 euros anuales de nómina.

Si algo ha querido recalcar la ministra de hacienda es el mucho esfuerzo que está haciendo para volver a su tierra, de la que ya había salido para saborear las mieles de la capital y que ahora, porpetición expresa del presidente del Gobierno, le toca regresar a modo de salvadora para que los servicios públicos andaluces vuelvan a brillar. No sé si al obrero andaluz le calará demasiado el discurso clasista y en tercera persona de su representante. Creo que Sánchez se vuelve a equivocar, reclutando a los viejos dinosaurios en vez de savia nueva para remontar una que se presupone imparable en vista de los acontecimientos.