RTVE, siempre dispuesta a ahondar un poco más en el ridículo

Desde la llegada de José Pablo López Sánchez, el ente público es un panfleto socialista al estilo bolivariano que trata de engañar a última hora a cuatro despistados

Este artículo podría titularse también ‘El enésimo ridículo de RTVE en su intento de manipular a los españoles’, porque la gestión de los canales públicos que tenemos que seguir pagando los españoles será estudiada, espero, en un futuro en las facultades de comunicación como ejemplo de mala praxis, de lo que nunca hay que hacer por un plato de lentejas. Como es arriba, es abajo, ley de correspondencia. Y con semejante activista como director, José Pablo López Sánchez, no nos extraña que la televisión de todos se haya convertido en un estercolero ideológico donde las premisas que rigen el periodismo se tiraron ya al primer baño de Torrespaña nada más llegar el nuevo equipo y, dentro de su activismo a favor del gobierno, vale todo, incluso pseudoperiodistas con peseudoprogramas para intentar manipular a toda velocidad a toda hora a cuatro despistados, sabedores de que les quedan dos telediarios, nunca mejor dicho.

Hubiera firmado Maduro en Venezuela semejante intervención de una televisión pública para su propia propaganda. Por lo menos, yo puedo escribir este artículo, aunque con la censura nunca se sabe. De momento, diré que da vergüenza ajena muchos de los medios de comunicación de este país, vendidos al dinero y al poder, pero lo del ente público ya traspasa todos los límites. No hay más que ver que la referencia ideológica es Sarah Santaolalla o leer los comentarios del director del ente en redes sociales. Han cogido el último barco del socialismo y van todos a una. Veremos lo que ocurre cuando esta época pase y Sánchez ya quede como un recuerdo lejano. Muchos buscarán seguir trabajando de esto, ojalá que no puedan. Por el bien del periodismo más que nada, que se han encargado de degradar y aplastar. Se podrá perdonar pero no olvidar.

La última de TVE no es que sea la más grave, pero es un más de ese fango informativo. Resulta que, dentro de la cobertura a las elecciones de Extremadura, publicaron un tuit que ya habrán borrado por vergüenza ajena. Solo media hora después del cierre de los colegios electorales, cuando apenas se ha empezado a hacer el recuento, publicaron semejante tuit: «Media hora después del cierre electoral y con 0,43% escrutado, el Psoe ganaría las elecciones con 25 escaños en las elecciones de Extremadura». Si hubiera un concurso, seguro que estaría entre los peores mensajes históricos de un medio que se supone que informa. ¡¡¡El 0,43% escrutado!!! Al parecer, a algún iluminado público, en sus ganas de que Sánchez hubiera conseguido un resultado distinto al que lógicamente ha logrado, se le ocurrió que sería buena idea hacer una estimación cuando se acababa de empezar el recuento. Para hacernos una idea, si las votaciones totales hubieran sido de 1000 papeletas, en ese momento solo habían contado 43.

Una precipitación totalmente impropia de un medio medianamente serio, pero cegada por el activismo. Cualquier pseudoperiodista sabe que hasta que se no se hayan contado un número mínimo de papeletas, no se pueden hacer estimaciones porque es demasiado pronto. Finalmente, cómo no, hicieron el más absoluto esperpento de previsión, ya que el PSOE se quedó en 18 escaños, siete por debajo de los tempraneros pronósticos (obtuvo 25 en 2023). Ganó el PP de Guardiola, pero fue VOX el que más creció, pasando de 5 a 11 escaños. Seguro que fue otra mala noche en el Pirulí.