Rubiales acusa a Tebas de tener comprados los medios y al feminismo de ser hipócrita

Asegura que su caso fue «una cortina de humo» ya que Sánchez le utilizó «cuando mentía deliberadamente sobre la amnistía»

Luis Rubiales ofreció una extensa entrevista en el podcast de Movlihawk, en el que las conversaciones se realizan en un coche en marcha, en la que volvió a defender su honor y su actuación tras el polémico beso a Jenni Hermoso y su salida de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). “El gesto no tuvo carácter sexual ni fue forzado”, afirmó, y aseguró contar con mensajes privados de apoyo de jugadoras y miembros del entorno de la selección femenina, quienes —según él— no se atrevieron a respaldarle públicamente por temor a represalias. Defiende también el crecimiento del fútbol femenino con él al frente.

El exdirigente denunció que, con el paso del tiempo, sectores de la izquierda y del feminismo institucional impulsaron su cancelación y criticó al Gobierno por, a su juicio, usar su caso como “cortina de humo política”. “Pedro Sánchez me utilizó en un momento en el que mentía deliberadamente con la amnistía”, aseguró, sugiriendo que su caso se instrumentalizó con fines electorales. Sin embargo, los mismos que le señalaban con el dedo luego han callado cuando en su círculo cercano se han dado denuncias por abusos sexuales. La doble vara de medir de la izquierda española.

Rubiales también señaló a LaLiga y a su presidente como uno de sus principales enemigos dentro del fútbol, acusándoles de maniobrar para apartarlo del poder. “Le da igual utilizar lo que sea para acabar con quien sea”, declaró, asegurando que incluso se intentaron manipular documentos internos de la Federación en su contra. Aun así, no le extraña el apoyo que tiene Tebas en la prensa en relación a su persona. «Tebas paga a los medios con publicidad y, casualmente esos medios, siempre me están criticando a mí«. Además, afirmó estar vetado en grandes cadenas de televisión.

Sobre la Supercopa en Arabia Saudí, Rubiales negó irregularidades y sostuvo que las denuncias por supuestas comisiones se basaron en informaciones falsas. “Los procesos judiciales se están archivando progresivamente, aunque no tienen el mismo eco mediático que las acusaciones”, explicó, El ex presidente de la RFEF describió un fuerte desgaste personal y familiar tras el escándalo, incluyendo episodios como el lanzamiento de huevos por parte de un familiar. “Fue un linchamiento público”, dijo, «incluso he escuchado que me inventé que había una embarazada en el acto«, detallando el aislamiento y la presión que sufrió tras su dimisión. «Mi familia se separó y este forma parte del otro lado«.

«Nunca me he escondido»

Rubiales defendió su gestión al frente de la Federación, destacando el aumento de ingresos y el apoyo al fútbol modesto. “Pasamos de 40 millones a 400 millones de ingresos y ayudamos a los clubes más pequeños”, señaló, y aseguró que su trabajo fue en favor del fútbol y no de intereses personales. En cuanto a ofertas audiovisuales, aseguró haber rechazado proyectos que distorsionaban su versión. “No voy a contribuir a historias falsas sobre mí”, afirmó, y justificó la publicación de su libro como un medio para exponer la verdad: “Voy a seguir luchando para que se conozca toda la verdad”. «En mi libro está todo detallado y explicado, yo nunca me he escondido. Es más, cuando salgo a la calle voy con la cabeza alta«.

Rubiales insistió en que la percepción pública se vio distorsionada por denuncias infundadas y campañas mediáticas. “Hay mensajes que refrendan lo que vivimos todos, pero nunca salieron en televisión”, afirmó, subrayando la diferencia entre la viralización de acusaciones y la escasa difusión de resoluciones judiciales favorables. El exdirigente concluyó que su experiencia demuestra cómo el poder político y mediático puede influir en la percepción pública y que, pese a los ataques, mantiene la intención de defender su reputación y esclarecer los hechos. “Tengo la conciencia muy tranquila y sé que voy a salir de todo bien”, aseguró.