El exfutbolista Gerard Piqué ha sido sancionado con dos meses de inhabilitación y seis partidos tras los incidentes ocurridos en el encuentro entre el FC Andorra y el Albacete Balompié. La resolución ha sido adoptada por el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol tras analizar el acta arbitral y su anexo, redactados por el colegiado Alonso De Ena Wolf.
El organismo disciplinario considera acreditados comportamientos de “violencia leve” hacia el colectivo arbitral, lo que ha derivado en una sanción similar para Jaume Nogués, director general y deportivo del club. Además, el presidente del FC Andorra, Ferran Vilaseca, ha sido inhabilitado durante cuatro meses, mientras que el delegado del equipo, Cristian Lanzarote, ha recibido una sanción de tres partidos.
Las consecuencias disciplinarias también alcanzan al cuerpo técnico del club. Carles Manso, principal responsable del banquillo, ha sido suspendido un encuentro tras ver la tarjeta roja en el minuto 90 del partido. A él se suman sanciones para el fisioterapeuta Enrique Agudo y el encargado de material Jonathan Barreal, ambos castigados con un partido, así como para el entrenador de porteros Daniel Ortiz, sancionado con dos encuentros.
Los hechos se produjeron al término del partido disputado en el Nou Estadi de la FAF de Encamp, que concluyó con victoria del Albacete por 0-1 gracias a un gol de ‘JoGo’. Según el acta arbitral, Piqué se dirigió al colegiado tanto al descanso como al final del encuentro con expresiones de fuerte contenido verbal, entre ellas advertencias sobre la seguridad de los árbitros.
Recurrencia
El documento también recoge declaraciones atribuidas a otros miembros del club, como Jaume Nogués, al que se le imputa una frase de carácter amenazante: «Ojalá tengáis un accidente», según reza el acta, y a Ferran Vilaseca, señalado por un intento de agresión al delegado arbitral. El FC Andorra ha rechazado los hechos en un comunicado y ha anunciado que aportará pruebas para su defensa.
No es la primera ocasión en la que el clun andorrano, bajo el mandato del exjugador del Barcelona, recibe un castigo económico. La sanción llega en un momento en el que el club acumula más de 40.000 euros en multas esta temporada, lo que agrava la situación disciplinaria de la entidad presidida en el ámbito deportivo por el propio Piqué.


