Sarah Santaolalla sigue faltando al respeto: «El sistema sanitario está preparado para atender a enfermos e idiotas»

La tertuliana, ahora experta también en tema epidemiológicos, sigue empeñada en hacer el papel del tonto útil del poder

La tertuliana y analista política Sarah Santaolalla volvió a desatar la polémica este lunes tras pronunciar una de las frases más ridículas de la crisis del hantavirus relacionada con el crucero MV Hondius. “El sistema sanitario español está preparado para atender a enfermos e idiotas”, afirmó durante una intervención en la que defendió, cómo no, la actuación del Gobierno y criticó duramente el alarmismo generado en redes y medios.

Santaolalla sostuvo que España dispone de mecanismos sanitarios suficientes para controlar la situación y rechazó que exista un escenario de emergencia nacional. Según explicó, el brote detectado «no puede compararse con una pandemia« y las autoridades están actuando conforme a los protocolos establecidos. «Los científicos ya han hablado, ahora vendrán a hablar los cuñados«, dijo, en un tono muy maleducado.

La colaboradora televisiva acusó además a determinados sectores políticos y mediáticos de utilizar el hantavirus para generar miedo entre la población. «La derecha está sacando partido de esto«, comentó. A su juicio, parte del debate público está basado en exageraciones y mensajes que buscan desgastar al Ejecutivo aprovechando la preocupación social. «La derecha política está intentando rascar algún voto, algún escaño de algún terraplanista o algún confundido».

El problema es la «desinformación»

Durante su intervención, Santaolalla insistió en que “el verdadero virus” que afecta actualmente a España es «la desinformación». Pero de desinformación todavía no ha muerto nadie. También ironizó sobre algunas teorías difundidas en internet, asegurando que ciertos discursos presentan “a las ratas como Superman” o convierten el brote en “un virus del sanchismo”, bromas que no pueden llegar en un momento menos indicado.

Sus palabras provocaron una inmediata oleada de reacciones en redes sociales, criticando el tono utilizado y consideraron inapropiado emplear insultos en medio de una situación sanitaria sensible. Unas declaraciones desafortunadas y estúpidas, puesto que se le puede venir encima esto en un futuro en caso de que no acierte con sus sesudas predicciones, en un momento en el que hacer política es de muy mal gusto.