Tebas acusa a Florentino. «Es difícil inventarse tantas cosas»

El Tribunal Supremo ha anulado la denominada “Disposición Adicional Segunda”, por lo que quedarían sin validez los estatutos de LaLiga de 2015, al entender que vulneraba el marco legal que regulaba el reparto audiovisual para la temporada 2015-2016. La resolución apunta que el reparto correcto debió ajustarse a los estatutos previos, no a las modificaciones, con una distribución del 60 % de los ingresos para Primera División y el 40 % para Segunda, con reparto igualitario dentro de cada categoría.

El Real Madrid, en un comunicado, celebraba ayer como una “victoria histórica” el fallo y sostiene que debería recibir 8,8 millones de euros que considera retenidos de manera improcedente. Además, defiende que la nulidad de la disposición implicaría que los clubes de Segunda División reciban un total cercano a 88 millones, derivados de la corrección del reparto de aquella temporada, de modo que habría muchos actores involucrados, no ya solo el conjunto blanco, sino clubes con problemas económicos severos que podrían ser indemnizados.

LaLiga reaccionó con contundencia. Su presidente, Javier Tebas, en su medio favorito (X), negó que la sentencia implique esas cantidades y acusó al club blanco de “que es difícil inventarse tantas cosas y de alimentar una campaña de intoxicación. Según explicó, el Real Madrid participó en las reuniones, juntas y asambleas de 2015 y 2016 en las que se aprobaron las liquidaciones de la temporada afectada, por lo que considera incoherente que ahora las cuestione.

Tebas enmarcó esta disputa en lo que describe como un patrón recurrente del club madrileño: presiones económicas, amenazas judiciales, anuncios mediáticos que luego no se concretan —como nuevas versiones de la Superliga— o reclamaciones millonarias utilizadas como herramienta de presión. LaLiga añadió además que la sentencia se refiere a un marco normativo ya derogado, por lo que sus conclusiones no serían aplicables al sistema actual, reformado con la entrada en vigor de la nueva Ley del Deporte. Una polémica que no tiene visos de tener fin próximamente.