Trump grava el planeta al 15%

La Casa Blanca defiende la legalidad de la medida mientras empresas reclaman reembolsos millonarios y crece la incertidumbre en los mercados internacionales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que elevará el arancel global a las importaciones del 10 % al 15 %, tras un reciente fallo de la Corte Suprema que cuestionó la legalidad de su política comercial anterior. La decisión marca una continuación en la confrontación entre el Ejecutivo y el poder judicial por el alcance de las facultades presidenciales en materia económica.

El máximo tribunal determinó que el mandatario excedió su autoridad al imponer gravámenes amplios sin la aprobación expresa del Congreso, subrayando que la Constitución otorga al poder legislativo la potestad de establecer impuestos y regular el comercio exterior. El fallo abrió la puerta a demandas de empresas afectadas por los aranceles ya cobrados.

En respuesta, Trump defendió su actuación y aseguró que el nuevo arancel del 15 % se basa en otra disposición legal que permite imponer gravámenes temporales por razones de emergencia económica. Según explicó, la medida estará vigente por un periodo limitado mientras su administración evalúa los próximos pasos.

La subida se produce en un contexto en el que compañías estadounidenses buscan el reembolso de aproximadamente 133 mil millones de dólares recaudados bajo los aranceles anteriores. Diversos sectores empresariales argumentan que esos costos adicionales afectaron cadenas de suministro, encarecieron productos y redujeron márgenes de ganancia.

Economistas advierten que el aumento al 15 % podría traducirse en mayores precios para los consumidores y tensiones con socios comerciales clave. Gobiernos extranjeros analizan posibles represalias o ajustes en sus propias políticas comerciales ante lo que consideran una medida proteccionista.

La Casa Blanca sostiene que el objetivo es proteger la industria nacional y fortalecer la posición negociadora de Estados Unidos en acuerdos bilaterales. Sin embargo, el debate legal y político continúa abierto, mientras China sigue avanzando y haciéndose con gran parte del mercado internacional, sin necesidad de amenazas y de cambios de rumbo.