El centro privado decidió cerrar su campus de Pamplona y cancelar sus actividades ante la previsión de protestas por la convocatoria de un acto al que no han dado autorización
La Universidad de Navarra (UNAV) suspendió este jueves toda su actividad presencial en el campus de Pamplona a partir de las tres de la tarde por motivos de seguridad. La decisión se tomó ante la convocatoria de un acto promovido por Vito Quiles, comunicador de la derecha, que no contaba con autorización del centro. La universidad explicó que existía riesgo de que acudieran grupos externos y se produjeran incidentes violentos. Por ese motivo, no es que únicamente se prohibiera el acto, sino que se cancelaron clases, conferencias y cualquier otra actividad prevista en el recinto universitario.
Quiles había anunciado su presencia en Pamplona como parte de su gira denominada ‘España Combativa‘, en la que pretendía ofrecer una charla ante estudiantes y simpatizantes, con una cierta semejanza al estilo del ‘Charlie Kirk español’. Sin embargo, horas antes del evento comunicó su suspensión alegando “motivos de seguridad”. La UNAV afirmó que la Policía le había advertido de posibles altercados, algo que las autoridades oficiales desmintieron posteriormente. Desde la Delegación del Gobierno se insistió en que no existía constancia de amenazas concretas ni de movimientos de grupos violentos hacia la universidad. Pese a ello, la tensión fue evidente en los alrededores del campus, donde se concentraron manifestantes antifascistas y colectivos estudiantiles que rechazaban la presencia del activista. Durante la tarde se produjeron algunos momentos de tensión entre grupos enfrentados, aunque la intervención de la Policía Foral y la Policía Nacional evitó enfrentamientos graves.
Las universidades, en una encrucijada
La universidad, en un comunicado interno, recordó que su misión es ser un “espacio de encuentro, reflexión y respeto”, y que no permitirá actos que comprometan la seguridad ni los valores institucionales.
El suceso reabre el debate sobre la libertad de expresión y los límites del discurso político en los campus universitarios, un tema que ya había generado polémica en otras ciudades donde Quiles intentó realizar actos similares. En anteriores ocasiones, varias universidades españolas también le habían denegado el uso de espacios académicos.
Aunque la jornada transcurrió sin daños personales, el episodio dejó patente la fuerte polarización social y política que atraviesa el país. La universidad anunció que revisará sus protocolos internos para gestionar mejor este tipo de situaciones en el futuro. Por su parte, diversos colectivos estudiantiles celebraron la suspensión del acto, mientras otros grupos criticaron la decisión por considerarla una forma de censura. La polémica continúa abierta y podría tener repercusiones en próximos eventos académicos y de debate público en la institución navarra.


